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Las personas que tienen el cabello seco saben lo difícil que es mantenerlo saludable y con un buen aspecto. A este tipo de pelo le afectan muchos factores, como la exposición al sol, la humedad, la contaminación, los champús, el uso del secador y la plancha, etc.

En este artículo te explicamos cómo puedes realizar un tratamiento natural y completo para devolverle la hidratación y que tenga un aspecto sano, hidratado y brillante.

¿Por qué tenemos el cabello seco?
Un pelo seco o estropeado puede deberse a diferentes motivos:

Alimentación deficitaria en algunos nutrientes como minerales, proteínas o ácidos grasos. Estos forman parte de la estructura capilar.
Algunas enfermedades como, por ejemplo, el hipotiroidismo.
Uso continuado de productos y tratamientos químicos en el cabello: tintes, permanentes, alisados, etc.
Exposición exagerada al sol, al secador o a la plancha.

Debemos analizar estas posibilidades para encontrar la causa de nuestro cabello seco, ya que este es el primer paso para que el tratamiento sea completo.

Además, recomendamos seguir los siguientes consejos para combatir el cabello seco.

Por qué tenemos el cabello seco

Elegir bien los productos

Champús, acondicionadores, mascarillas, espumas, sérums, etc. Existe una gran cantidad de productos para el cuidado del cabello.

No obstante, si tenemos el cabello seco recomendamos elegir aquellos que sean más naturales y que estén libres de sulfatos, siliconas o parabenos. Es difícil encontrarlos, pero suelen estar en tiendas de productos ecológicos y naturales.

Aunque no son tan vistosos ni tienen olores o colores tan atractivos, son mucho más respetuosos con nuestro cabello y cuero cabelludo, lo cual nos ayuda a mantenerlo más saludable.

Si siempre hemos usado productos convencionales, cuando empecemos a usar los naturales es posible que al principio nuestro cabello se rebele y pueda estar más seco, o con el cuero cabelludo con más grasa o caspa.

Esto sucede como parte de un proceso de limpieza natural del cabello que puede durar unas dos semanas. Si tenemos paciencia, después de este periodo veremos como nuestro cabello está más suave e hidratado sin necesidad de recurrir a tantos productos.

También podemos probar con champús totalmente naturales y caseros, como el bicarbonato de sodio, el vinagre de manzana, la miel, el huevo o el ghassoul.

Elegir bien los productos

Nutrirlo en profundidad
Para nutrir nuestro cabello seco en profundidad debemos seguir siempre que podamos estos dos pasos:

Ponernos una mascarilla nutritiva natural antes de lavarnos el pelo y dejarla actuar durante, al menos, 15 minutos. Puede ser a base de yema de huevo, yogur, plátano maduro, aguacate, miel o aceite de oliva, sésamo o jojoba.
Nos la podemos poner cada vez que nos vayamos a lavar el pelo, o bien cuando sintamos la necesidad.

Lavarnos el pelo con el champú elegido y usar un acondicionador natural o casero. Podemos hacer uno mezclando una parte de vinagre de manzana con tres partes de agua. El olor desaparecerá del pelo una vez esté seco, pero también podemos añadirle unas gotas de un aceite esencial de menta, naranja, rosa, romero, etc.

Sérum de aceite de coco

Si después del lavado queremos usar un sérum hidratante para dar definición y quitar el encrespamiento habitual en el cabello seco podemos recurrir al aceite de coco, que hidrata sin ser tan graso como otros aceites.

Utilizaremos muy poca cantidad, nos lo repartiremos en las palmas de las manos y lo aplicaremos sobre el cabello húmedo, en especial desde la zona media y hasta las puntas.

Este aceite da mucho brillo y suavidad, y deja un suave olor a coco muy agradable.

Cepillarlo cada día

Este es un remedio de las abuelas, que recomendaban a sus hijas y nietas que se cepillaran el pelo cien veces cada noche para mantenerlo bonito, suave y brillante.

Lo ideal para que sea efectivo es usar un cepillo de cerdas naturales, por ejemplo, de jabalí, y realizarlo desde la frente y los lados hasta las puntas del cabello.

El cepillado mejora el riego sanguíneo en el cuero cabelludo y arrastra el sebo natural hasta las puntas, que son la parte más seca. Además, es muy agradable y placentero.

Lo podemos hacer dos minutos cada noche antes de acostarnos, seguido de un breve masaje con los dedos sobre el cuero cabelludo.

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