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En la actualidad la mayoría de personas saben que el gel de aloe vera es un remedio con múltiples aplicaciones a nivel medicinal y estético.

Sus cualidades nutricionales y efecto antioxidante lo han destacado como aliada del sistema digestivo y de la piel.

El problema con el que muchos se encuentran es que, debido a su consistencia gelatinosa, es difícil conservarlo en buen estado una vez se extrae de su hoja.

Por suerte, existe una técnica muy eficaz para almacenarlo, con la cual se puede tener siempre a mano para preparar remedios y disfrutar sus cualidades.

En esta ocasión queremos enseñar a realizarlo en casa, además de contar para qué y cuándo lo puedes utilizar. ¡No te lo pierdas!

¿Por qué es conveniente congelar el gel de aloe vera?
Las propiedades del gel de la hoja de aloe vera son más efectivas cuando se utiliza en su estado fresco, es decir, recién extraído.

No obstante, la mayor parte de las veces quedan algunos pedazos que no vale la pena desaprovechar.

El inconveniente es que, al dejarlo expuesta al clima, los rayos del sol y el polvo suele perder gran parte de sus propiedades, y disminuye su eficacia.

En este sentido, la técnica de congelación desempeña un papel esencial, pues la temperatura a la que se almacena permite conservar casi en perfecto estado la planta sin alterar su estructura.

Aunque también hay otros métodos para conservarlo, este se destaca porque impide el rompimiento de las membranas de sus células.

¿Cómo congelar gel de aloe vera?

Para realizar esta sencilla técnica tan solo se requiere la hoja de la planta y aquellas cubetas en las que se almacena hielo en la nevera.

Una vez listos los materiales, se procede a llevar a cabo el método.

Cómo extraer el gel de la planta
Procura elegir una planta de hojas grandes, ya que estas son las que concentran mejor los principios activos.
Tras seleccionar la penca, córtala lo más cerca posible de la base de la planta.
De inmediato, ponla en posición vertical e inclínala 10 minutos para que su savia se escurra.
A continuación, corta las puntas de ambas extremidades de la penca.
Separa la parte frontal y posterior a la hoja con un corte longitudinal.
Con la ayuda de una cuchara extrae el valioso gel de aloe vera y colócalo en un recipiente.
Método de almacenamiento
Tras obtener el cristal de aloe solo tienes que empezar a introducirlo en las cubetas donde se prepara hielo.
Posteriormente se coloca en el congelador y se deja el tiempo suficiente para que se congele.
Algunos le agregan un poco de ácido cítrico o vitamina E con el fin de conservarlo por más tiempo.
¿Cuándo utilizar este gel de aloe vera congelado?
Cuando el gel ya esté congelado se puede utilizar como tratamiento natural para aliviar varios trastornos que afectan la salud de la piel.

Quemaduras

Las quemaduras leves causadas por el sol pueden tratarse con la aplicación de estos cubos de aloe vera.

Su acción refrescante disminuye el dolor y sus propiedades aceleran la recuperación de la piel mientras elimina las células muertas.

¿Cómo utilizarlo?
Lava la zona afectada y luego frota el gel con un suave masaje.
Repite esta misma acción una vez al día hasta que la piel se recupere.
Venas várices
Una de las principales causas de las venas várices es la inflamación que se produce por la presión arterial alta.

Gracias a sus cualidades analgésicas y antiinflamatorias, la aplicación local de este remedio disminuye la presencia de estas antiestéticas venas.

¿Cómo utilizarlo?
Envuelve los cubos en un paño suave y delgado y úsalo para masajear las áreas afectadas.
Repite el tratamiento mínimo tres veces a la semana.
Ampollas y hongos
Ampollas y hongos

Sus cualidades hidratantes y antisépticas hacen que sea un gran remedio para aliviar condiciones en los pies, como es el caso de las ampollas y los hongos.

¿Cómo utilizarlo?
Lava bien los pies antes de ir a dormir y luego frótales el gel con un suave masaje.
Combatir el acné
Su aplicación varias veces al día sobre los brotes de acné contribuye a eliminarlos sin riesgo de sufrir algún tipo de cicatriz.

¿Cómo utilizarlo?
Por la mañana y en horas de la noche aplícate con un suave masaje los cubos y déjalos actuar 30 minutos antes de enjuagar.
Úsalo todos los días.

Piel radiante

En general, estos cubitos de aloe se pueden utilizar como base para la elaboración de mascarillas para un rostro radiante y joven.

¿Cómo utilizarlo?
Puedes triturarlo hasta obtener una pasta y agregarle otros ingredientes como el aceite de coco, el pepino y el aceite de oliva.
Lo idóneo es que lo apliques en rostro, cuello y escote para mejores resultados.
Puedes usarlo hasta tres veces a la semana.
A través de esta técnica podrás contar con un producto muy versátil y nutritivo. No dudes en probarlo para disfrutar todas estas cualidades.

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