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Laura Zapata se vio obligada a dejar a su abuela, doña Eva Mange, en casa para acudir al homenaje a Juan Rulfo en Bellas Artes, por los 30 años de fallecimiento del escritor mexicano.

“No pudo acompañarme porque la noche del sábado fue muy pesada, ella estaba muy nerviosa, tenía mucho miedo y estaba con alucinaciones. A las tres de la mañana ya la tuve que dejar en su habitación, porque yo tenía que dormir para participar en el homenaje de Juan Rulfo.

“Cuando me desperté seguía dormida mi abuela y preferí dejarla en casa por lo cansada que estuvo”.

Las alucinaciones que vive la también abuela de Thalía han preocupado a Zapata, quien de todas sus nietas es la que se ha encargado de cuidarla.

“Hay días buenos y días malos… Esto que está pasando es porque la edad le está tocando a mi abuela y de una o de otra manera a mí también porque soy la que está cerca de ella, cuidándola, apoyándola y soy la que le quita el miedo”.

Estos episodios los ha enfrentado sola, pues ninguna de sus otras nietas ha mostrado interés por apoyar a doña Eva en esta etapa de miedos y alucinaciones.

“Estos síntomas son esporádicos, pero se le han presentado desde hace como un mes y medio. Me estresa mucho porque la familia de mi abuela somos mis hijos y yo, ella no tiene otra familia. Confieso que se me ha hecho muy complicado porque mis hijos ahora no están conmigo y tampocome están ayudando, entonces estoy sola y esto me desgasta emocionalmente. Me da mucha tristeza porque de alguna manera los finales de las personas son muy duros”.

Los médicos le han dicho que los 98 años que tiene su abuela son propios de la tercera edad avanzada.

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