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En mayo de 2015, una foto de Lindsay Lohan paseando por Nueva York con el Corán en sus manos activó todas las alarmas sobre la conversión al Islam de esta actriz nacida en una familia católica. A casi un año después de la imagen, Lindsay continúa aprendiendo sobre el Islam sin cambiar de religión.

“Soy una persona muy espiritual y estoy abierta a aprender. Estados Unidos ha pintado el Corán de una forma muy distinta a cómo es de verdad. Todos creemos en algo y al final todo nos lleva a un dios o a un consejero espiritual. Todos tenemos una creencia similar en lo personal”, aseguró Lindsay al periódico The Sun.

Pese a haber estado casi un año con el estudio del Corán, la actriz admite que todavía no se lo ha terminado de leer.
“Aún no he terminado de leerlo. ¿Sabes cuánto tiempo lleva eso? Mucho tiempo”, explicó.

Soy una persona muy espiritual y estoy abierta a aprender. Estados Unidos ha pintado el Corán de una forma muy distinta a cómo es de verdad

Lindsay Lohan
Si la estadounidense decide dejar atrás la religión católica y convertirse al Islam, no será la primera de la familia pues su hermana pequeña, Ali Lohan, es budista.

“Mi hermana es budista pero sigue estando interesada en aprender otras cosas, es bueno tener una mente abierta”, aclaró la protagonista de Herbie.

Lindsay, que pasó 13 días en prisión por conducir en estado de ebriedad en 2010 y que ha sido condenada a 125 horas de servicios comunitarios por otro incidente de vial en 2012, ha aprendido a superar sus problemas a través de la meditación.

“Todo se reduce a la meditación para mí. Hago esta cosa llamada tapping. Lo hice durante el programa de Jonathan Ross cuando me preguntó sobre mi estancia en la cárcel. Me estaba sintiendo incómoda y tuve que hacerlo. Puedo oír cada conversación dentro de una habitación. Lo escucho todo, así que he tenido que aprender a apagar mi cerebro”, explicó la también cantante.

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