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Que vivimos en un momento de mirada nostálgica hacia la década de los 90 no es ninguna novedad. Nuestro armario se ha vuelto a llenar de chaquetas tipo bomber y ‘mom jeans’ y a ellos están dispuestos a sumarse algunos de los accesorios que marcaron esa misma época.

Las mochilas, por ejemplo, han ampliado su radio de acción del colegio a la calle en todo tipo de formas y tamaños; y los parches con los que adornábamos cazadoras y pantalones recuperan su esplendor esta primavera.

Un estilo puramente juvenil y desenfadado que también se enmarca con las diademas propias de la estética grunge (también como reminiscencia de finales del siglo XX) así como con las sandalias deportivas que también se trasladan al asfalto acompañando vestidos tras años encerradas en piscinas y gimnasios.

Pero no solo de los 90 vive la moda de esta temporada. El rosa cuarzo (nombrado color del 2016 por el instituto Pantone) se ha encargado de teñir todo tipo de complementos entre los que destacan los prácticos bolsos bandolera; y el denim ha hecho lo propio para dejar que no solo los pantalones presuman de tejido resistente.

Por último, tras convertir en ‘best seller’ su bolso saco, la firma Mansur Gavriel ha vuelto a crear un nuevo objeto de deseo en forma de zapato. Conocidos como “mules”, estas sandalias destalonadas, de tacón grueso y puntera abierta ya tienen todo tipo de versiones para sacar adelante su título de calzado de la temporada.

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