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Hoy en día son más comunes las cesáreas que los partos naturales, sin embargo aún existen mujeres valientes que siguen apostando por la vía vaginal. Mucho se conoce sobre los momentos previos al parto, pero poco se difunde sobre el posterior.

Si tú estás al término de tu embarazo, este artículo te permitirá saber qué debes esperar después de dar a luz a tu hijo.

El hecho de tener un parto natural no significa que tu cuerpo no necesite recuperarse. Fueron 9 meses en los que tu cuerpo se transformó para gestar una nueva vida, por lo que necesita tiempo para volver a la normalidad.

Dolor entre tus piernas

Si durante el parto has sufrido un desgarro vaginal o te han practicado una episiotomía, debes evitar hacer esfuerzos como levantar objetos pesados. Aunque no te des cuenta, al recoger un objeto los músculos del suelo pélvico se resienten, y en tu estado no es favorable que ocurra. Así que evita trepar, subir y bajar escaleras, entre otras cosas.

En caso de que la herida que dejó la incisión de la episiotomía te duela, puedes usar compresas frías sobre al área afectada para encontrar alivio.

Ir al baño para movilizar los intestinos puede ser muy doloroso después del parto. Para que esta inevitable necesidad fisiológica no se convierta en una tortura, procura llevar una dieta blanda compuesta por alimentos que contengan fibra, por ejemplo verduras y frutas.

Flujo vaginal

A pesar de lo que muchas personas creen, el flujo vaginal después del embarazo es totalmente normal. Este flujo vaginal (también llamado loquios) suele durar algunas semanas. Al principio notarás que es muy abundante y de color rojo, para después pasar a un color más pálido y un flujo menos abundante.

Usa toallas sanitarias nocturnas para evitar manchar tu ropa interior durante los primeros días.

Incontinencia urinaria

Luego de un embarazo la vejiga se reacomoda en el cuerpo, por lo que ir al baño puede ser una odisea. No te preocupes, muy pronto recuperarás tu estado normal.

Mientras tanto es recomendable que uses toallas sanitarias para protegerte de la incontinencia urinaria temporal, ya que reírte, llorar, e incluso moverte de la cama puede provocar un escape involuntario de orina.

La llegada de tu bebé al mundo será el inicio del cambio más importante de toda tu vida. Así como cuidarás de tu pequeño retoño también tienes que continuar cuidando de ti durante los primeros meses después del parto. Si en lugar de sentir la alegría más grande de todas te sientes triste o melancólica la mayor parte del tiempo, consulta con tu médico de confianza, tal vez atravieses un episodio de depresión postparto.

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