La adaptación del tuxedo al universo femenino lo ha convertido en la alternativa perfecta al vestido de fiesta. Celebrities de todo el mundo llevan los pantalones sobre la alfombra roja demostrando que la etiqueta negra también es cosa nuestra.

Mucho ha llovido desde que Yves Saint Laurent subiera a la pasarela a una modelo enfundada en un esmoquin. Más de 40 años después, mujeres de todo el mundo han incorporado uno a sus respectivos armarios, y esta prenda antaño exclusivamente masculina ​ha dejado de ser una tendencia para desmarcarse como una de las apuestas más estilosas.

La noche se ha convertido en territorio perfecto en el que lucir traje ya sea de forma clásica con camisa blanca, pajarita y fajín; insinuante con un top lencero debajo o incluso solo con la chaqueta perfectamente abrochada, y siempre con un alto zapato de tacón como complemento, o un calzado plano puramente masculino para las amantes de los looks andróginos.

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