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Largo o corto, liso o rizado, rubio o moreno. El estilo cambia y favorece según la persona, pero un cabello sano está siempre de moda. Uno de los problemas más habituales es la falta de brillo, cuando el cabello aparece opaco y sin vitalidad.

En este artículo te damos algunos tips imprescindibles para dar brillo a tu pelo de manera natural.

Lo que nos falta en la dieta
Para que nuestro cabello esté nutrido y brillante necesita obtener, de manera interna, ácidos grasos esenciales. La grasa solamente se deposita en algunas zonas de nuestro cuerpo cuando procede de alimentos de mala calidad o bien cuando la consumimos en exceso y no la gastamos.

Por este motivo recomendamos reducir el consumo de grasas perjudiciales y aumentar la ingesta de grasas beneficiosas. Vamos a repasar cuáles son.

Grasas que debemos evitar:

Carnes rojas y procesadas.
Embutido.
Quesos, cremas, natas, helados y otros derivados lácteos ricos en grasa.
Alimentos fritos, en especial con aceites de baja calidad y a altas temperaturas.
Grasas trans, presentes en alimentos como la margarina, la bolleria industrial y la comida precocinada.
Aceites vegetales refinados, que no hayan sido prensados en frío.
Grasas que debemos consumir en nuestra alimentación diaria:

Pescado azul, con preferencia de tamaño pequeño (sardinas, caballa, bonito, etc.).
Aguacate.
Frutos secos y semillas.
Aceites de primera presión en frío de oliva, coco, sésamo, germen de trigo y lino.
Yema de huevo ecológico.
Las cantidades de grasa debemos consumirlas de manera moderada en cada comida, intentando tomarlas con cantidades proporcionadas de proteína e hidratos de carbono.

Lo que nos falta en la dieta

Acondicionador de vinagre
Después de lavar tu cabello te recomendamos que lo enjuagues con este acondicionador natural que ya usaban nuestras abuelas para darle brillo, sedosidad y vigor. Es sencillo, económico y, una vez seco, no deja rastro de olor.

Debes mezclar una parte de vinagre de manzana con tres partes de agua. Lo dejas actuar un minuto y lo aclaras con agua.

Si te molesta mucho el olor puedes añadirle dos gotas de tu aceite esencial favorito.

Mascarilla de huevo

Seguimos aprovechándonos de los beneficios de los alimentos de nuestra cocina para nutrir nuestro cabello en profundidad. En este caso recurrimos a otro remedio antiguo como es la yema de huevo, que nos servirá como una excelente mascarilla para conseguir un pelo suave e hidratado.

Necesitamos una yema de huevo (o dos si tenemos mucho cabello o es bastante largo), así que la separaremos de la clara y batiremos bien.
Evitaremos aplicarla en las raíces y cubriremos nuestra cabeza con papel transparente de cocina.
La dejaremos actuar durante al menos media hora y, a continuación, nos lavaremos el pelo con normalidad.
Si tenemos el pelo muy seco y estropeado podemos añadir 3 gotas de aceite de coco o de oliva a la yema de huevo.
Mascarilla de huevo

Sérum de argán

Una vez nos hemos lavado el pelo, cuando lo tenemos húmedo y estamos listas para secarlo, es el momento adecuado para aplicarnos un sérum totalmente natural que aporte el brillo que necesitamos sin engrasarlo.

Para ello podemos usar tres gotas de aceite de argán. No utilizaremos más, ya que podría dar un efecto de suciedad.

Nos pondremos las gotas en la palma de la mano, nos las frotaremos y repartiremos el producto a lo largo del cabello, evitando las raíces.

A continuación podremos secarnos el pelo para observar el efecto deseado.

Cepillarlo cada día
Hace años se decía que las mujeres debían cepillarse el pelo cada noche. Este consejo es válido para aquellas que tienen el cabello liso u ondulado, ya que en el caso del rizado podría hacerle perder su forma.

Este tip nos permite equilibrar de manera natural la producción sebácea del cuero cabelludo, ya que arrastra el exceso de grasa que se forma en la raíz y le permite llegar hasta las puntas, que son la parte que más se reseca y estropea. Esto permite que el cabello brille más a medida que nos cepillamos.

También es muy beneficioso porque estimula la circulación sanguínea de la cabeza y, además, tiene efectos relajantes.

Necesitaremos un cepillo de cerdas naturales y podemos cepillarnos entre 30 y 50 veces cada noche antes de acostarnos.

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