Delincuentes

SANTO DOMINGO. La creatividad de los Delincuentes a la hora de cometer robos y asaltos se ha puesto de manifiesto a su máxima expresión en el país en los últimos meses, al perpetrar esos actos de vandalismo en lugares y circunstancias en las que resulta difícil pensar que puedan ocurrir.

Entre las modalidades poco comunes de accionar de los delincuentes está el asalto perpetrado por cuatro hombres el día 1ro del mes de agosto del presente año a un valet parking del Bar Decanter, ubicado en el Ensanche Naco del Distrito Nacional.

Los malhechores despojaron, pistola en mano, al parqueador de una mochila donde guardaba 19 llaves de los vehículos dejados por los clientes en el lugar, y varios teléfonos celulares.

El 25 del mismo mes de agosto en la ciudad de Santiago ocurrió otro hecho insólito, cuando cuatro hombres asaltaron a los asistentes a una boda que se celebraba en la urbanización El Invi, donde cuatro hombres portando armas de fuego irrumpieron en la actividad, y despojaron a varias personas de celulares, joyas y dinero en efectivo.

El 17 de septiembre, la Policía Nacional informó el desmantelamiento de una banda de colombianos que se dedicaban a asaltar a ciudadanos en las vías públicas.

La táctica empleada por los extranjeros era abordar a personas, fingiendo estar perdidos, para pedirles direcciones, y aprovechaban descuidos de estos para robarles; según la policía este grupo había sustraído, sumas millonarias con esa práctica.

El día 28 del pasado mes de noviembre, dos hombres armados despojaron a uno de los pasajeros de un autobús de una empresa de transporte privado que cubría la ruta Santo Domingo- Santiago de una mochila, en la que tenía una suma indeterminada de dinero.

Según una testigo, los dos hombres también viajaban en calidad de pasajeros del autobús y, tras cometer el hecho, se desmontaron del mismo.

La pasada semana fue difundido a través de las redes sociales un video en el que se observa a dos jóvenes mientras asaltan a punta de pistolas a varias mujeres que se encontraban en un centro de uñas y un salón de belleza ubicados en el sector Villa Duarte.

De acuerdo con las propietarias de esos negocios, los hombres eran esperados fuera de los establecimientos por otros dos individuos a bordo de motocicletas.

El más reciente caso de robo en extrañas circunstancias ocurrió cuando un hombre armado penetró el pasado jueves a la Unidad de Atención a Adolescentes Embarazadas de la Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia, y asaltó al personal médico y de enfermería que allí se encontraba.

Posteriormente, el delincuente encerró a estos empleados en una de las habitaciones de la unidad, y escapó.

Estas son solo algunas de las informaciones que han trascendido, y revelan el ingenio adquirido por la delincuencia para atacar y apropiarse de propiedades ajenas.

La problemática es peor cuando se analiza la respuesta de las autoridades ante estos sucesos, que muchas veces es tímida, y otras totalmente nula, poniendo en peligro la garantía de la seguridad ciudadana.

Prácticas habituales de delincuentes
De forma cotidiana, los delincuentes han operado como los famosos carteristas: los que asaltan en vehículos del transporte público; los que llaman a las residencias para decir que un miembro de la familia ha sufrido un accidente, y los clásicos estafadores con dinero y cheques falsificados.

También es frecuente entre los amigos de lo ajeno fingir ser mecánicos para ofrecerle sus servicios a conductores mientras circulan por la calle, vender productos de higiene personal, los cuales en realidad son sustancias psicoactivas, y hacerse pasar por religiosos para llamar la atención de sus incautas víctimas. Las modalidades implementadas por quienes se dedican a cometer estos delitos son cada vez más sorprendentes y escandalosas, ante la usual actitud impotente de quienes sufren las consecuencias de sus actos.

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