image

 

Rosendo Rodriguez dueño del terreno en Iturbide, Nuevo León, donde se estrelló el avión en que viajaba Jenni Rivera el 9 de diciembre de 2012, aseguró que, a tres años del accidente, el lugar quedó en el olvido por culpa de la familia Rivera.

Según su testimonio, el resto de la familia no quiere que Lupillo, hermano de Jenni, construya un monumento en memoria de la cantante.

“Cuando vino Lupillo, él trató de comprar el terreno, pero no se lo vendí. Yo le iba a ceder el lugar donde se impactó el avión, pero llegó la familia de Jenni – doña Rosa, Pedro y Juan-, platicamos y me dijeron que Lupillo no tenia nada que ver en eso, que ellos se encargarían”.

El hacendado aseguró que negoció con Lupillo Rivera el traspaso de las tierras donde el Learjet 25 cayó, sin costo alguno para el cantante, pero doña Rosa, Juan y Pedro Rivera impidieron que se confirmara la transacción legalmente.

Lupillo y Jenni Rivera

“Se olvidaron de todo. Tenían problemas entre ellos porque no estaban de acuerdo con lo que Lupillo había hecho. Yo había hablado con él y iba a ceder en caso de que quisieran hacer algo en ese terreno”, dijo Rodríguez.

El proyecto de crear un parque ecológico y un centro turístico en la zona también quedaron sepultados. “No se llevó a cabo nada y hoy en día sólo existen las cruces, porque la maleza, donde fue el impacto, creció”.

Fuente