Making a Murderer

La acusación en el proceso judicial por el que Steven Avery fue condenado por el asesinato de Teresa Halbach intentó acabar con Making a Murderer. Así lo publica Independent de acuerdo a las declaraciones de Laura Ricciardi y Moira Demos, responsables de la polémica serie documental de Netflix, en su entrevista con Indiewire.

Según han explicado las cineastas, dos meses antes de que se celebrase el juicio por asesinato y dos meses después de haber solicitado una entrevista con el fiscal principal, Ken Kratz, Ricciardi recibió una llamada en la que uno de los investigadores del caso la informaba de que recibirían una citación judicial para la aportación de cualquier material relacionado con la investigación.

“Éramos dos cineastas independientes. No hubiésemos tenido el dinero, y ciertamente nos hubiese llevado una tonelada de tiempo el duplicar el material rodado, cercano a 300 horas duración en aquel momento, sólo producir todo eso para el Estado hubiese acabado con nosotras”, ha explicado Demos.

En aquel momento, Laura Ricciardi y Moira Demos habían acabado la universidad y estaban tratando de hacer su primera película y, según explican, quizá si Ricciardi no hubiese estudiado Derecho antes, el proyecto hubiese acabado en ese momento.

Ken Kratz alegaba en la citación que estábamos actuando como un brazo en la investigación de la defensa. Así que llevamos una moción para anular la citación, desmintiendo las acusaciones del Señor Kratz como carentes de fundamento”.

El fiscal argumentaba en su citación la necesidad de contar con todas las conversaciones que las cineastas mantuvieron con Avery, sin darse cuenta de que, como todas las llamadas que se hacen desde prisión son grabadas, ya tenía acceso a ese material. Y fue ese argumento el que les dio la razón.

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