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SANTO DOMINGO. A pesar de que desde los altos mandos de los cuerpos castrenses del país se han anunciado medidas drásticas para los miembros que incurran en hechos delictivos, en las últimas dos semanas al menos siete policías y militares han sido apresados y cancelados por incurrir en esa práctica.

El primero de los casos ocurrió el día 29 del pasado mes de septiembre, cuando el raso de la Policía Nacional Carlos Alfredo Segura Féliz fue apresado por asaltar a 36 ocupantes de un autobús de transporte público que cubría la ruta desde Duvergé, provincia Independencia, hacia Santo Domingo.

Para cometer el hecho, ocurrido en la autopista 6 de Noviembre, el suboficial se habría hecho acompañar del haitiano Papito Féliz, de 20 años, quien también fue apresado.

Un segundo caso ocurrió el día 3 del mes en curso, cuando durante un operativo de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) fueron apresados el mayor de la Policía Nacional Francisco Antonio Peralta; el capitán Miguel Ángel Belén y el segundo teniente Pedro Peralta, pertenecientes a la misma institución; el marinero Manuel Pérez y el civil Deivi Mejía Valdez.

A los oficiales policiales, adscritos a la Dirección Central de Investigaciones Criminales de la Policía, al marinero y al civil les fueron ocupados más de medio millón de dólares, con los cuales presuntamente negociarían la libertad de una banda internacional de narcotráfico, así como varios vehículos.

El hecho se produjo luego de que los señalados habrían simulado un operativo en la calle Costa Rica, casi esquina calle Pedro Pérez Cabral, del sector Alma Rosa, del Municipio Santo Domingo Este.

Mientras que el tercer caso ocurrió el día 6 del presente mes, cuando la Dirección Central Antinarcóticos de la Policía Nacional (DICAN) ocupó 29 paquetes de un vegetal que se presume es marihuana, al sargento mayor del Ejército de la República Dominicana Harlen Divaris Rodríguez Santana, de 40 años.

El hecho ocurrió en Bonao, provincia Monseñor Nouel, donde los miembros de la DICAN le ordenaron al militar detener la yipeta en la que se desplazaba y transportaba la droga, por las proximidades de la comunidad de Arroyo Vuelta Primera de esa ciudad, llamado que este ignoró, por lo que le dispararon a los neumáticos del vehículo resultando con cinco heridas de bala en distintas partes del cuerpo.

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