Banco Mundial

SANTO DOMINGO. Un nuevo informe emitido este jueves por el Banco Mundial sugiere recaudar más impuestos para distribuirlos en políticas sociales que beneficien a los pobres como medidas para reducir la desigualdad.

El estudio titulado “Política fiscal y redistribución en la República Dominicana” indica que con un gasto adicional del 1.3 por ciento del Producto Interno Bruto para duplicar las transferencias directas a los más pobres y lograr la cobertura universal de salud y educación pública incluso reformas administrativas, el país caribeño lograría elevar a todos los dominicanos por encima de la línea de la pobreza extrema.

El Banco Mundial utiliza el concepto “reformar” para referirse a las exenciones del ITBIS, “que benefician mayormente a las clases media y alta y que suponen el 3% del PIB del 2013”.

También plantea “reformar los subsidios a la electricidad y programas como Bono Luz y Bonagás Hogar–poniendo atención a los que benefician a los más pobres; aumentar a los subsidios que benefician a los pobres tales como Comer es primero, Incentivo a la asistencia escolar y a los servicios de salud, evitando crear nuevos.

El informe hace hincapié en “continuar la ejecución de las recomendaciones del Pacto por la Educación para mejorar la calidad”.

Para alcanzarlo, el informe considera esencial revisar las políticas fiscales enfocándose en medidas administrativas para reducir la evasión de impuestos y disminuir la informalidad. También sugiere una revisión de los subsidios a la electricidad para asegurar que beneficien a los que más lo necesitan.

“El análisis del Banco Mundial confirma que la República Dominicana va por el buen camino, limitado sólo por los logros en términos sociales, y contribuye con nuestro plan en este nuevo período de implementar reformas destinadas a una mejora en la prestación de los servicios públicos a la población y hacer más equitativo el crecimiento económico”, expresó Isidoro Santana, ministro de Economía, Planificación y Desarrollo de República Dominicana.

Durante las tres últimas décadas, la República Dominicana se ha situado entre las economías de mayor crecimiento en América Latina y el Caribe. De hecho, en 2014 y 2015 fue la economía que más creció a un promedio de 7.2 por ciento, y se pronostica que su crecimiento económico seguirá robusto en el 2016, en torno al 6 por ciento. Pero a pesar de los esfuerzos considerables del Gobierno para aumentar el gasto social en los últimos años, una capacidad limitada de recaudación ha restringido el alcance de sus políticas manteniendo deficiencias en la prestación de servicios públicos que disminuyen su impacto en los niveles de pobreza y desigualdad.

“Uno de los principales retos para la República Dominicana es ampliar el espacio fiscal, manteniendo la progresividad del sistema. En este contexto, el próximo Pacto Fiscal ofrece una oportunidad única para abordar reformas que fortalezcan la sostenibilidad fiscal y alcancen mejores resultados de equidad y reducción de la pobreza,” dijo Alessandro Legrottaglie, representante del Banco Mundial en el país.

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