Con motivo del funeral del fallecido John McCain, personalidades del mundo de la política que le conocieron y respetaron han querido dedicarle unas emotivas palabras en sus discursos. La despedida tuvo lugar en la catedral Washington National Cathedral con la participación de Barack Obama, Joe Biden y George W. Bush, entre otros.

Fue el propio senador antes de marchar quien decidió quién hablaría en su funeral. Las diferencias políticas no importaban, sólo la generosidad y buena relación con sus colegas con quienes rivalizó pero también compartió grandes momentos. En la lista había una persona non grata, el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a quien McCain puso en una lista negra para que no apareciera en su despedida.

Si bien no estuvo cuerpo presente, el mandatario fue mencionado de forma indirecta por algunos de los participantes. Es el caso de Obama quien le dedicó unos adjetivos nada favorecedores ante la atenta mirada de su hija Ivanka Trump, quien asistió en representación del gobierno.

El que fuera presidente se refirió a la política actual como algo pequeño, insignificante, malévolo que promovía la controversia y el odio. Unas palabras que sin mencionar su nombre iban claramente dirigidas a Trump y su forma polémica de gobernar.

Continuó diciendo que aunque hay personas que aseguran ser “valientes y fuertes” en realidad están sumidas en el miedo. En la misma línea y con una emoción tan grande que no pudo contener sus lágrimas, la hija del McCain, Meghan, también quiso dedicarle unas conmovedoras palabras a su progenitor.

“La América de John McCain no necesita ser grande otra vez porque siempre lo fue”, dijo refiriéndose al mensaje de campaña de Donald Trump. Su conmovedor discurso estuvo lleno de amor y alabanzas hacia su padre por su actitud ejemplar como persona y político.

Un homenaje en el que se destacó la calidad humana del senador y donde la bondad y los sentimientos quedaron por encima de cualquier diferencia o idea política.

Fuente