El senador Bob Menéndez enfrenta 14 cargos criminales

El senador demócrata por Nueva Jersey, Bob Menéndez, afirmó este miércoles que no se irá a ninguna parte y está “listo para pelear” contra los cargos de corrupción que pesan en su contra.

Dejando de manifiesto su “indignación”, Menéndez, el líder latino de mayor influencia en el Senado, respondió en un comunicado a los 14 cargos que anunció el Departamento de Justicia contra él y su amigo, el oftalmólogo dominicano Solomon Melgen, tras casi tres años de investigación federal.

“Quiero dejar muy claro: no voy a irme a ninguna parte. Estoy enojado y listo para pelear… los acontecimientos de hoy contradicen mi carrera de servicio público y mi vida entera”, afirmó en un comunicado en inglés y español.

“Durante casi tres años he vivido bajo una nube del Departamento de Justicia, y hoy, estoy indignado de que esta nube no se ha levantado”, dijo Menéndez en una conferencia de prensa en Newark, Nueva Jersey, la noche del miércoles. “Confío en el final del día seré declarado inocente.”

“No es así como terminará mi carrera”, dijo Menéndez. “Estoy enojado y listo para luchar porque hoy se contradice mi carrera de servicio público y de toda mi vida”.

Apoyo al senador

Líderes demócratas y activistas proinmigrantes cerraron filas el miércoles en torno a Menéndez, de 61 años de edad, quien enfrenta 14 cargos criminales por presuntamente haber aceptado regalos de su acaudalado amigo, Salomon Melgen, un oftalmólogo de Florida, a cambio de favores políticos, según anunció ayer el Departamento de Justicia.

Se prevé que Menéndez será instruido de cargos formalmente tan pronto como este jueves en un tribunal federal en Newark.

Melgen, también de 61 años, está incluido en el documento de acusación de 68 páginas.

Se desconoce si, a raíz de la investigación criminal, Menéndez  -el único demócrata latino en el Senado- tendrá que dejar su alto rango en el influyente Comité de Relaciones Exteriores, que presidió durante la 113 sesión del Congreso y hasta comienzos de enero pasado, cuando los republicanos recuperaron el control de la Cámara Alta.

Según el Departamento de Justicia, entre enero de 2006 y enero de 2013, Menéndez aceptó regalos y contribuciones políticas por un valor de cerca de un millón de dólares de Melgen, a cambio de que éste usara su influencia en el Senado para ayudarlo en contratos y disputas con “Medicare” y el trámite de visas para sus amistades.

Demócratas cierran filas en torno a Menéndez

La noticia de inmediato generó reacciones de apoyo al senador entre varios líderes demócratas dentro y fuera del Congreso y activistas de la comunidad inmigrante, tanto en comunicados como en las redes sociales.

Legisladores como Albio Sires y Luis Gutiérrez dieron fe del liderazgo y la lucha de Menéndez a favor de los inmigrantes y dejaron en claro que, al final, el senador saldrá de ésta más fortalecido que nunca.

José Parra, exportavoz del líder de la minoría demócrata del Senado, Harry Reid, dijo a este diario que los cargos contra Menéndez no solo pueden perjudicar su carrera política sino también “debilitar la voz de la comunidad latina en el Senado”.

El Caucus Hispano del Congreso (CHC) aún no ha reaccionado como grupo, pero la mayoría de sus miembros siempre ha apoyado a Menéndez, quien ha sido uno de los rostros latinos más visibles en cada escalafón de su carrera política.

La Red Nacional de Líderes Latinos dijo que Menéndez, al menos, “merece un juicio justo, no una cacería de brujas política”.

Frank Sharry, director ejecutivo del grupo “America’s Voice”,  resumió así el apoyo hacia Menéndez: “Lo conozco bien y lo quiero mucho, ha sido un incansable luchador por los inmigrantes y la reforma migratoria”.

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