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El popular cantante Marc Anthony tendrá que rendir cuentas ante la justicia estadounidense después de que la promotora ‘R&J Entertainment’ haya interpuesto una demanda contra el artista por la súbita cancelación de tres espectáculos que tenía planeado ofrecer en Rotterdam, Londres y Barcelona hace dos años, además de otros conciertos en el verano de 2015.

Según el escrito presentado por la compañía, el exmarido de Jennifer López habría firmado un contrato en exclusiva con ‘R&J Entertainment’ para la gestión de los citados conciertos, un compromiso expreso del que, sin embargo, el artista se habría arrepentido posteriormente para acabar llegando a un “acuerdo idéntico” con otra promotora que le llevó a reprogramar los espectáculos que había anulado.

En concreto, la empresa exige a Marc Anthony una compensación económica -de la que por el momento se desconoce la cifra exacta- por los daños y perjuicios que habría ocasionado el repentino cambio de opinión del intérprete portorriqueño, un incidente ahora transformado en litigio judicial y que tendrá que resolver un tribunal ubicado en la ciudad de Nueva York.

Aunque el famoso cantante todavía no se ha pronunciado sobre la polémica y prefiere inundar su cuenta de Twitter con imágenes de su exitosa gira por Latinoamérica, hace solo unas semanas habló precisamente de las muchas dificultades que suelen desprenderse de su intensa vida laboral y, de forma específica, del poco tiempo libre que tiene para dedicarse a su familia.

“El único inconveniente que tiene mi trabajo es que casi no te permite pasar tiempo con los tuyos. Me arrepiento de no haber sido uno de esos padres que tienen la oportunidad de estar todos los días en casa para ser testigo de esas escenas familiares que hacen de la vida algo especial. Me hubiera gustado estar más presente, pero las cosas no funcionaron como esperaba”, se sinceraba en una entrevista al canal de televisión CBS el artista que, además, es padre de cinco hijos con tres mujeres diferentes.

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