La actriz Carrie Fisher, recordada por su rol de princesa Leia en la saga de películas Star Wars, tenía rastros de cocaína y heroína en el momento de su muerte, según lo reportó la revista People en su sitio en línea.

Documentos oficiales de la oficina forense de Los Ángeles, obtenidos por la publicación, revelan que la estrella de Hollywood habría consumido cocaína en los tres días que precedieron su muerte, el 27 de diciembre del 2016.

 El pasado viernes, las autoridades a cargo de la investigación de la muerte de Carrie aseguraron que su defunción habría sido causada por falta de descanso y otros factores que aún no han sido determinados.

Luego de conocerse el reporte, la única hija de la actriz, Billie Lourd, compartió un emotivo mensaje sobre los resultados arrojados por la investigación.

“Mi mamá batalló toda su vida contra la adicción a las drogas y contra las enfermedades mentales. Ella murió finalmente de esto. Fue abierta al respecto en todo su trabajo social sobre los estigmas que rodean estas enfermedades”, aseguró Lourd.

“Sé que mi mamá hubiera querido que su muerte estimulara a las personas a hablar sobre sus problemas. La vergüenza y los estigmas sociales son los enemigos del progreso y de una solución definitiva. Te amo Momby”, agregó.

El 23 de diciembre, Fisher viajaba desde Londres a Los Ángeles cuando sufrió un ataque cardiaco a menos de 15 minutos de que el vuelo arribara al aeropuerto internacional de la ciudad californiana. Tras llegar a tierra, la actriz fue llevada de urgencia a un hospital cercano, en donde falleció un día antes que su madre, Debbie Reynolds.

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