El presidente de Estados Unidos Barack Obama dijo en uno de sus primeros actos en la administración que cerraría la prisión en la Bahía de Guantánamo en Cuba. Siete años más tarde, obstaculizado por un Congreso hostil y el escepticismo de su propio partido, Obama presentó un plan que pretende seguir mientras siga siendo presidente.

La Casa Blanca presentó este martes al Congreso el plan que muestra la estrategia para cerrar el penal para combatientes enemigos. El plan está destinado a encontrarse con la resistencia de los republicanos.

Según funcionarios con conocimiento del caso, el plan sugiere 13 lugares potenciales en Estados Unidos para transferir a los prisioneros. Además de los lugares que presentó el Pentágono como Leavenworth, Charleston y Florence, las otras opciones son también prisiones militares o federales.

El plan le ahorraría al gobierno de EE.UU. entre 65 a 85 millones de dólares al año comparado a lo que costaría mantener a los presos en Guantánamo. El costo total de transferir a los detenidos estaría entre 290 a 475 millones de dólares.

El Pentágono ha prevenido que se hagan cálculos exactos de costos debido a las restricciones estatutarias del Congreso.

La administración planea sostener conversaciones con los legisladores acerca de cambiar el lenguaje de las leyes, pero un funcionario dije que no está “enteramente claro cómo será la conversación”.

El plan tiene cuatro elementos: Continuar transfiriendo responsablemente a los detenidos a otros países (35 de ellos son elegibles) en el curso de los próximos meses; llevar a cabo revisiones periódicas; seguir identificando a la disposición individual de los que permanecen en reclusión incluyendo posibles cargos por el artículo 3 o comisiones militares; y trabajar con el Congreso sobre una ubicación para los detenidos que no pueden ser transferidos a sus países.

A grandes rasgos se contempla transferir a los detenidos restantes a otros países y llevar al resto que no se pueden transferir a otros países porque se les considera muy peligrosos a una cárcel no determinada en Estados Unidos.

Obama dice que la prisión que tiene sospechosos de pertenecer a grupos terroristas, es una herramienta de reclutamiento para los terroristas que se ha vuelto muy costosa para mantener.

El número de detenidos ha caído a 91 durante el mandato de Obama. Hay aproximadamente 2.000 militares y personal civil asignado ala prisión y la operación cuesta cientos de millones de dólares.

GUANTANAMO BAY, CUBA - JANUARY 20: (NOTE TO EDITORS: PHOTO HAS BEEN REVIEWED BY US MILITARY OFFICIALS) U.S. Navy Chief Petty Officer Bill Mesta replaces an official picture of outgoing President George W. Bush with that of newly- sworn-in U.S. President Barack Obama, in the lobby of the headquarters of the U.S. Naval Base January 20, 2009 in Guantanamo Bay, Cuba. Bush's eight-year presidency, which has overseen the detention of prisoners at Guantanamo and elsewhere, concluded midday today, and President Barack Obama has said he intends to close the offshore prison and move the trials to U.S. courts. (Photo by Brennan Linsley-Pool/Getty Images) *** Local Caption *** Bill Mesta

Un funcionario de EE.UU. le dijo a CNN que el reporte incluirá amplias opciones de gasto, y no detalles específicos de inversión como ha pedido el Congreso.

Los legisladores de ambos partidos se han opuesto a transferir a los detenidos de Guantánamo a Estados Unidos.

Retos legales

Frente a la esperada resistencia del Congreso, la administración de Obama ha permanecido abierta a tomar acción unilateral para transferir a los prisioneros a Estados Unidos.

Sin embargo, el ejército le dijo al Congreso en enero que tiene una prohibición legal para ayudar a transferir a los detenidos a tierras estadounidenses.

Esto es porque dos leyes recientes firmadas por Obama contienen previsiones que prohiben que se transfieran prisioneros de Guantánamo a EE.UU.

Se cree que la Casa Blanca dirá que esas prohibiciones son inconstitucionales porque impiden la habilidad del presidente de tomar decisiones militares como jefe del ejército.

Pero en una carta al Congreso, el teniente general William Mayville dijo: “Las leyes actuales prohíben usar los fondos para transferir, liberar o asistir en la transferencia de detenidos de Guantánamo hacia o dentro de EE.UU.”.

“El personal del ejército no tomará acción contraria a estas restricciones”, añadió Mayville.

Un oficial de Estados Unidos dijo que el reporte del Pentágono dirá que se necesita alivio legislativo en el lenguaje del Congreso que prohíbe las transferencias a Estados Unidos.

Si la Corte tiene que decidir quién tiene la razón, es posible que el plan de cierre se retrase, potencialmente más allá del tiempo que le queda a Obama en la administración.

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