Con RD$20,000 de sueldo no se califica para comprar vivienda financiada

SANTO DOMINGO. Las viviendas nuevas más económicas para “personas pobres con trabajo fijo” que se ofertan legalmente con títulos, en República Dominicana cuestan entre RD$800,000 y RD$900,000.

Para una persona o una pareja adquirir una vivienda de éstas que se ofertan en Santo Domingo, debe tener ingresos, por lo menos de RD$25,000 mensual, y un buen historial de crédito que permita que el expediente de solicitud logre salir con un “aprobado” del consejo de evaluación de la entidad financiera solicitada.

Luego de que un equipo de Diario Libre realizara una investigación de cuáles son los precios en los principales proyectos de viviendas económicas en la capital, también hizo un recorrido por las más destacadas entidades financieras, buscando las mejores condiciones de financiamiento para estos tipos de casas.

Esto fue lo que encontró: En la actualidad varios bancos ofrecen una excelente oportunidad para quienes desean adquirir su primera vivienda, porque ya algunos están tomando las solicitudes para préstamos hipotecarios de menos de RD$2.4 millones con una tasa de 8% fija a 20 años.

Actualmente es fácil encontrar de estas casas, porque, a sabiendas del gran déficit de más de un millón de unidades habitacionales, varias empresas constructoras están levantando apartamentos económicos, aprovechando que el gobierno dominicano contribuye con la entrega de un bono a los adquirientes, que equivale al pago de los impuestos, lo que reduce el precio de las viviendas.

Pero a pesar de estas condiciones y la tasa de 8% fija a 20 años, que por tiempo limitado están ofreciendo en la actualidad algunos bancos, gracias a la medida del Banco Central de liberar RD$10,000 millones del encaje legal para el financiamiento de viviendas de bajos costos, a través de lo cual se disminuyen considerablemente las cuotas a pagar en los préstamos hipotecarios, hay una gran cantidad de personas que no califica para el financiamiento.

El representante de uno de los bancos consultados le dijo al periodista de Diario Libre, quien visitó varias entidades bancarias como un cliente cualquiera en busca de las mejores condiciones para préstamos hipotecarios, que una persona que devenga un salario de RD$20,000 no califica para adquirir un financiamiento de RD$800,000 para la compra de una vivienda. Y afirmó que quien vaya a financiar debe destinar, por lo menos, un 30% de sus ingresos al pago de la casa y, evidentemente el 30% de RD$20,000 serían RD$6,000, los que resultarían pocos para cubrir la cuota de dicho préstamo hipotecario. En otra entidad financiera consultada se explicó que para aprobar un crédito hipotecario de RD$800,000, la persona o la pareja deben tener ingresos, por lo menos, de 39,000, y si tuvieran entradas de RD$25,000 calificarían para un financiamiento de sólo RD$500,000. La representante de esta entidad también expresó que ese banco toma en cuenta que la persona tenga ingresos que sumen por lo menos cuatro veces lo que sería la cuota mensual a pagar.

“Con ingresos de RD$20,000, muy difícil lo veo, mayormente debe ser con ingreso de RD$30,000”, dijo la representante de otro banco al periodista de Diario Libre.

La Ley 189-11 sobre Desarrollo Hipotecario y Fideicomiso, la cual establece varias ventajas, entre ellas, la exención de impuestos, para la construcción de viviendas económicas ya está siendo aprovechada por los constructores, quienes han levantado y están desarrollando varios proyectos con el uso de esta legislación.

También está el proyecto de la Ciudad Juan Bosch que promueve el gobierno conjuntamente con el sector privado, a través del cual se construirán 25,000 viviendas para ayudar a disminuir el déficit habitacional del país. Pero a pesar de todos los esfuerzos realizados, el inconveniente mayor está en que la mayoría de los trabajadores en el país devenga salarios por debajo del mínimo requerido en las principales entidades financieras para aprobar un préstamo hipotecario.

Los datos hasta el 31 de abril de 2015 de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) muestran que el 45.8% de los trabajadores dominicanos devenga salarios por debajo de los 10,000, lo que refleja que una pareja que esté en este rango salarial ni siquiera juntando sus ingresos podrían calificar para un préstamo hipotecario de éstos.

Es en ese sentido que el presidente de la Asociación de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi), Héctor Bretón, dice que para solucionar el problema de las viviendas, hace falta que se construyan las viviendas de interés social y las viviendas de bajo costos.

“Son dos conceptos totalmente diferentes. Las viviendas de bajo costos son viviendas para la clase más humilde del país, pero que esté trabajando. Que tengan ingresos fijos. Ahora, las viviendas de interés social son aquellas para las familias que no tienen un ingreso fijo, que son chiriperos, que no tienen un trabajo, esas son viviendas de interés social”, expresó Bretón.

Para abaratar el precio de las viviendas para los trabajadores, Acoprovi propone la creación de un fondo de RD$10,000 millones, que se tome de los recursos de los más de RD$18,000 millones que hay en el Fondo para Riesgos Laborales de la Seguridad Social.

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