La familia Rivera se encuentra tranquila porque las investigaciones realizadas confirman que Jenni Rivera, La Diva de la Banda, murió en un accidente y no en un atentado como se había especulado.

“Lo que sí es bueno es que sabemos que no fue atentado”, confirmó Rosie Rivera para People en Español. “Que no fue alguien haciéndole daño a Jenni. Que fue un accidente”.

Las averiguaciones correspondientes fueron producto de la demanda que se interpuso contra Starwood Management LLC, empresa encargada de la renta de jet donde murió la cantante; así como contra Bombardier y Learjet, compañías que fabricaron la nave y el creador de equipos de navegación Garmin International.

“Quería hacer esta demanda para sanidad de mis padres, de mis sobrinos, de mí misma. Saber si alguien había hecho algo indebido contra mi hermana. El avión cayó en mil pedacitos, pero sí pudimos comprobar que no era un atentado. No había bombas, no había balas. Por lo menos con eso tenemos paz”, agregó.

La hermana de la Diva, aclaró que BombadierLearjet y Garmin no tuvieron responsabilidad alguna; aún así, decidieron dar una especie de gratificación por $65,000 a Johnny y Jenika, hijos menores de Jenni Rivera.

“Los investigamos; dimos con pruebas de que ellos no tuvieron nada de culpa; se salieron del caso, los dejamos ir, dejamos la demanda. Pero ellos, por cariño hacia a Jenika y a Johhny, tal vez por compasión de que son jóvenes, de que son menores que perdieron a sus padres, les dieron esto, no es indemnización porque no tuvieron culpa. No se puede decir un regalo tampoco”, explicó.

Por su parte, Eduardo Christian Esquino Núñez, dueño de Starwood, continúa prófugo.

“Alguien tiene que responder y lo están buscando las autoridades. Si encuentran a este hombre nosotros seguiremos con el caso”, concluyó Rosie Rivera.

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