Las propiedades de algunos alimentos y plantas medicinales nos permiten elaborar remedios antigripales caseros de gran efectividad, que nos ayudarán a acelerar la recuperación.

Muchas personas no saben que en casa tienen los ingredientes adecuados para elaborar remedios antigripales naturales. Gracias a las propiedades antivíricas de algunas plantas medicinales como el tomillo, el eucalipto o la canela podemos hacernos nuestro propio tratamiento natural para prevenir y tratar la gripe.

El tratamiento de la gripe
La gripe es una infección causada por un virus que no presenta gravedad si la tratamos de la manera adecuada. En caso contrario, podría derivar en complicaciones más graves como, por ejemplo, la bronquitis o la neumonía.

Es importante destacar que no existe ningún medicamento específico para curar la gripe. Tampoco hay vacunas con una alta efectividad demostrada. Lo que sí podemos encontrar son medicinas concretas para aliviar sus síntomas (fiebre, mucosidad, tos, dolor, etc.).

No obstante, lo importante es facilitar la recuperación natural del organismo mediante el fortalecimiento del sistema inmunitario.

Consejos importantes
Para prevenir la gripe o para tratarla ante los primeros síntomas, recomendamos seguir los siguientes consejos:

Seguir una dieta lo más vegetal posible, rica en ensaladas y jugos.
Es importante mantener una buena temperatura corporal. Debemos evitar los pies fríos con baños, masajes o lociones que aporten calor.

Debemos combatir el estreñimiento para evitar un empeoramiento.
La gripe siempre nos obliga a descansar en casa.
 No tiene sentido forzar al cuerpo a realizar actividades, ya que todavía perjudicaría más a nuestro estado.
Beber mucha agua a lo largo del día.

1. Tomillo con miel
Uno de los remedios antigripales más antiguos y sencillos es la infusión de tomillo endulzada con miel de abeja. La combinación de estos dos ingredientes da como resultado una solución efectiva para combatir el virus de la gripe de manera suave pero efectiva.

El tomillo es una planta medicinal muy rica en aceites con propiedades antisépticas y antiinflamatorias. Puede combatir infecciones respiratorias, digestivas e, incluso, genitourinarias. Es, por lo tanto, una planta que debemos tener siempre a mano.

La miel de abeja es la mejor manera de endulzar cualquier remedio curativo, ya que es un antibiótico natural. Además de tratar gripes y resfriados, la miel es un alimento muy nutritivo que nos aporta energía para acelerar la recuperación.

2. Vahos de eucalipto
Si tenemos mucha congestión que nos impide respirar bien podemos optar por los vahos con plantas medicinales. Este sistema casero y natural de respiración de vapores expectorantes y descongestionantes nos aporta una gran mejoría en cuestión de minutos.

La planta más adecuada es el eucalipto, ya que está recomendada para aquellas enfermedades que afectan a las vías respiratorias. El eucalipto favorece la eliminación de la mucosidad, desinflama y alivia la tos.

¿Cómo hacemos los vahos?
Preparar una decocción concentrada de eucalipto y, si lo deseamos, otras plantas beneficiosas para la gripe.
Apagar el fuego.

Acercar nuestro rostro a la cazuela, a una distancia de unos 30 o 40 centímetros.

Podemos cubrirnos la cabeza con una toalla o manta.
Respirar durante unos minutos.
Lo podemos repetir varias veces al día.
remedios antigripales

3. Infusión de especias
Las especias aromáticas son ingredientes medicinales con grandes propiedades para estimular las defensas de nuestro organismo. Son, por lo tanto, uno de los mejores y más placenteros remedios antigripales que podemos tomar.

Recomendamos las siguientes especias para condimentar y tomar en infusión:

Jengibre: Estimula el metabolismo, aporta calor y baja la fiebre.
Canela: Combate las infecciones y reduce la irritación de garganta.
Clavo de olor: Reduce las inflamaciones, trata las infecciones y calma el dolor.

4. Limonada con cayena
El limón es un gran antibiótico natural que aumenta nuestras defensas a la vez que depura el organismo de toxinas perjudiciales. De este modo, podemos tomarlo a diario para prevenir y tratar todo tipo de trastornos. Es, por lo tanto, uno de los remedios antigripales más fáciles.

Una manera sencilla de tomar el jugo de limón es en limonada. Además, podemos potenciar sus efectos curativos si le añadimos una pizca de pimienta de cayena. Esta especia facilita la eliminación de la mucosidad de manera inmediata y aumenta la temperatura del cuerpo.

No obstante, debemos tomarla de manera progresiva para que no nos cause malestares digestivos.

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