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Kim Kardashian lo hace todo el tiempo, lo mismo que sus hermanas y otra gran cantidad de famosas, pero puede resultar contraproducente. Nos referimos a llevar una faja súper ajustada, para lograr ese efecto tan codiciado de tener una “cinturita de avispa”.

“No hay nada malo en usar una faja o corset, pero tiene que usarse con precaución. No deben simplemente apretársela tan fuerte como puedan”, explicó el doctor Andrew Miller, cirujano plástico certificado, con consultorios en Nueva York y Nueva Jersey.

Según el especialista, por inofensivas que parezcan, las cada vez más usadas fajas, como las Spanx, pueden causar problemas respiratorios, de circulación y hasta digestivos.

“Los pulmones necesitan expandirse y ampliarse completamente, el respirar recortadamente, porque el corset está muy apretado, puede hacer que los pulmones colapsen o hasta causar neumonía”, aseguró el especialista.

Igualmente, explica el doctor Miller, cuando la faja se ajusta mucho se puede incrementar la presión en el corazón y afectar la circulación sanguínea. Otro problema frecuente al llevar el área del abdomen muy apretada, es que algunas mujeres experimentan algunos síntomas de reflujo o gastritis.

La piel también puede verse afectada al mostrar alergias y erupciones producto de la sudoración. Tener zonas húmedas constantemente genera la creación y reproducción de bacterias, las cuales pueden generar infecciones y hongos.

Aunque admite que no hay estudios específicos sobre el problema, la opinión del doctor Miller y la de muchos otros, es que hay que tener cuidado al llevar fajas. Sus recomendaciones son muy sencillas:

No usar las fajas todo el día.
Que tengan las medidas adecuadas de acuerdo a la talla y el peso de la persona
No llevarlas tan apretadas.

Y no está de más recordar que para una cintura pequeña, la solución es la que todas conocemos: comer saludable y hacer ejercicios.

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