Estados Unidos trae un montón de autos y autopartes desde México. Es, de lejos, el producto número uno que los mexicanos envían al norte de su frontera.

Y si se eliminan esos envíos, el sueño del presidente electo Donald Trump se volverá realidad: Estados Unidos no tendría un déficit comercial con México.

Estados Unidos importó 78.000 millones de vehículos y autopartes desde México en 2015. El déficit comercial total de Estados Unidos con ese país ese año fue de 58.000 millones de dólares.

Así que, si todo sigue igual y las importaciones de vehículos son eliminadas, el déficit comercial con México podría desaparecer.

“Los vehículos son de lejos las exportaciones más grandes desde México. Sin ellos, el superávit comercial [mexicano] con los Estados Unidos se desvanece”, dice Neil Shearing, economista jefe de mercados emergentes de Capital Economics, una firma de investigación de mercados.

De hecho, los autos superan de lejos las cuatro siguientes categorías de importación: partes electrónicas, comida, computadores y televisores. Incluso el valor de esas cuatro categorías juntas no alcanza al de todos los autos que pasan a través de la frontera, según cifras recopiladas por Capital Economics. El valor total de esas cuatro categorías sería de un poco más de 71.000 millones de dólares.

No hay duda, el objetivo de Donald Trump son los fabricantes de autos.

“Si vas a hacer un escándalo por algo, querrás hacerlo por algo que vaya a hacer la diferencia”, dice Chris Rogers, analista investigador en Panjiva, una empresa de investigación de comercio mundial.

Trump les ha advertido a compañías automotores como Toyota y General Motors que tendrán que pagar “una gran tarifa arancelaria” si no mueven los puestos de trabajo y las plantas de producción a Estados Unidos desde México.

Durante su campaña, Trump comparó constantemente el déficit comercial de Estados Unidos con una empresa que pierde dinero.

“Estamos perdiendo una tremenda cantidad de dinero, según muchas estadísticas, 800.000 millones de dólares al año en comercio”, le dijo Trump a The New York Times durante su campaña.

Algunos expertos no están de acuerdo con la representación que hace Trump del déficit comercial del país en bienes.

“El balance comercial de una nación no es para nada como el balance de cuentas de una compañía”, escribió Douglas Irwin, un experto en comercio de la universidad de Dartmouth y exfuncionario de la presidencia de Ronald Reagan, en la revista Foreing Affairs.

“Mientras una compañía no puede perder dinero de manera indefinida, un país puede tener un déficit comercial indefinidamente sin comprometer su bienestar”, añadió.

Irwin señaló que Australia ha tenido un déficit comercial durante décadas y no ha tenido una recesión económica en cerca de 25 años. Al contrario, Japón a menudo tiene un superávit comercial y su economía se ha estancado durante décadas.

Así que, ¿eliminar el déficit comercial con México es bueno para la economía de Estados Unidos? En el corto plazo, tal vez sí. En el largo plazo es muy probable que no.

Esta idea está basado en un nuevo reporte dado a conocer por el equipo económico de Morgan Stanley que estima que si Trump impone una tarifa arancelaria de 20% o 45%, el crecimiento económico de Estados Unidos puede tener un impulso en el primer año. Eso porque en el modelo de crecimiento económico el déficit económico para el crecimiento. Un déficit más estrecho podría disparar un crecimiento a corto plazo.

Pero entonces sería doloroso.

Los economistas de Morgan Stanley pronostican que el crecimiento económico de Estados Unidos caería a largo plazo si las barreras comerciales permanecen y los exportadores estadounidenses podrían salir perdiendo; los precios de los consumidores aumentarían y los negocios cortarían las inversiones.

FUENTE