Familiares y miembros de su equipo están dispuestos a alejarse de ella si no se interna en una clínica para curar sus adicciones.

Demi Lovato está mucho mejor y el plan es que salga del hospital esta semana, pero ahora se enfrenta a una decisión: ir a rehabilitación, o perder a muchas personas cercanas a ella.

Fuentes aseguran que Demi se ha estabilizado de su terrible sobredosis, que era tan mala que corría el riesgo de morir, y su equipo está haciendo planes para enviarla a rehabilitación. En última instancia, la decisión es de Demi, y las personas más cercanas a ella, junto con algunas de las personas que trabajan para ella, van a trazar una línea, ya sea ir a un centro de ayuda, o perder su amistad, informa TMZ.com.

Al menos una persona clave que trabaja para Demi dijo a la publicación que se irá de Demi si ésta no se registra en rehabilitación. “Ella podría morir si no lo hace, y eso no va a estar conmigo cerca”.

Demi se descarriló hace meses y rechazó la ayuda, por lo que todos a su alrededor están nerviosos. Creen, sin embargo, que la sobredosis y las complicaciones posteriores en el hospital la han asustado lo suficiente como para ir a un centro para un tratamiento prolongado.

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