EEUU

 

San Francisco de Macorís. Desconocidos mataron a tiros a un hombre que recientemente había sido deportando de los EEUU y que alegadamente estaba involucrado en el asalto a empleados de la una casa de cambio de San Francisco de Macorís.

La Policía identificó a la víctima como José Ramón Rodríguez Molina, de 32 años, quien recibió un disparo en el lado izquierdo de la boca y otro en el costado izquierdo y posteriormente dejado tirado próximo a su residencia en la comunidad de Génimo, en un hecho que hasta el momento no ha sido esclarecido por las autoridades.

El padre de la víctima, Ramón Rodríguez, dijo que su hijo estaba cenando cuando salió de la casa y pocos minutos se enteró del hecho en el que lo despojaron de su pistola y la cartera con sus documentos. Sin embargo, los desconocidos no se llevaron la en la motocicleta en la que viajaba Rodríguez Molina ya que fue encontrada al lado del cuerpo que aún permanecía con vida, muriendo en el hospital San Vicente de Paúl.

Mientras que Luis Manuel Rodríguez, tío del occiso admitió que presuntamente su pariente que había llegado recientemente de Estados Unidos, recibió una llamada y salió de la residencia advirtiendo a su hijo que si algo le pasaba, el número de quien lo había llamado estaba registrado en su teléfono, por lo que presume se trató de un ajuste de cuentas.

La Teniente Xiomara Arias, vocera de la Policía Nacional en la región nordeste, en nota enviada explica que la víctima había sido deportado desde EEUU por asuntos de tráfico de drogas, donde cumplió condena de 41 meses, además de que poseía antecedente penales en este país por diversos actos delictivos.

Según el informe policial el hoy occiso fue apresado en esta ciudad el 16 de Enero del 2012, tras hallar en su vehículo artículos de pertenencia militar.

Además indicó que estuvo involucrado en una supuesta participación en el robo de 7 millones de pesos a un vehículo en el tramo Carretero San Francisco Nagua, propiedad de la casa de cambio Baldera en el año 2005.

El cadáver fue trasladado al Instituto de Ciencias Forenses –INACIF- del hospital Regional Universitario San Vicente de Paúl y posteriormente entregado a sus familiares.

FUENTE