DNCD dice son "aislados" casos en que agentes ponen drogas a jóvenes

SANTO DOMINGO.- “Se tiró el dea, vámonos de aquí”, es una expresión popularizada en los barrios dominicanos que refleja el temor, tanto de narcotraficantes como de personas que no incurren en ningún tipo de práctica ilegal, hacia los agentes de la Dirección Nacional de Drogas (DNCD). “Me pusieron drogas“, es otra que muestra una acción incorrecta por los miembros del organismo antinarcóticos.

La denuncia más reciente la ha hecho el diputado del Partido de la Liberación Dominicana, Elpidio Báez quien certifica que agentes adscritos a la DNCD cometen “excesos” y extorsionan a jóvenes en los barrios pobres como Guachupita, Simón Bolívar, Capotillo, Cristo Rey y otros.

“Cuando tú le pones droga a un muchacho de un barrio tú le matas, lo condenas a la muerte, porque ese muchacho no consigue empleo”, advierte preocupado el legislador, quien preside la Comisión de Interior y Policía de la Cámara de Diputados. Dice sentirse molesto por la situación que afecta a decenas de familias de los sectores pobres que se ven en la difícil situación de visitar a un pariente en la cárcel, a la que llegó por un delito no cometido.

Revela que sostuvo una reunión, junto a otros congresistas, con el presidente de la DNCD, mayor general Julio César Souffront Velásquez a quien le comunicó las supuestas extorsiones y abusos a que son sometidos los ciudadanos de sectores marginados.

La DNCD reconoce la situación, pero reduce los hechos a excepciones y a “subterfugios” de personas reincidentes que buscarían una forma de esconder sus prácticas ilícitas y salir en libertad.

“Nosotros tenemos el historial de cada uno de ellos y no es verdad que a ellos se les pone drogas. No voy a decir tampoco que esta Dirección Nacional de Control de Drogas no ha tenido casos, verdad, aislados que han ocurrido. Han ocurrido, claro”, respondía el vocero de esa institución Darío Medrano, durante una rueda de prensa este sábado, ante una pregunta del reportero de Diario Libre acerca de la situación que también por diferentes organizaciones comunitarias.

Extorsión y abusos

En mayo de este año 2015, un grupo de dirigentes de grupos populares de Capotillo protestaron frente a la sede de la DNCD por los “abusos” que dicen cometen los agentes en ese sector.

En el grupo, que estaba integrado por hombres y mujeres, los demandantes sostenían carteles en los que acusaban a los miembros de la institución de ser “ladrones con carnet”. Entre ellas, Marcelina Ramírez, quien dijo ser una comerciante de Guachupita exigía porque supuestamente los miembros de la uniformada penetraron a su vivienda y sustrajeron 37 mil pesos.

También en febrero de este año, dos hombres residentes en Boca Chica denunciaron que habían sido vejados y maltratados por miembros de la DNCD. Uno de ellos, Leo González, publicista de profesión, narró que se dirigía a su residencia del sector La Amapola, cuando fue interceptado en la calle Caracol por oficiales y fue despojado de sus documentos personales y RD$ 3, 000, que había cobrado producto de un trabajo.

Mecanismo para “poner drogas”

Báez, quien dice sentirse molesto por las irregularidades que se cometen en los sectores populares, explica que los oficiales de la DNCD que se vinculan en este tipo de prácticas abusivas llaman a las familias de los acusados para exigir dinero a cambio de no llevarlos a los destacamentos policiales. “En los destacamentos los retienen, presionan para quitarle dinero y no presentarlos ante las autoridades competentes”, sostiene.

“Yo les he visto los rostros a las madres de los muchachos que les ponen droga, gente pobre sin un peso, no tienen en que caerse muertos”, argumenta Báez.

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