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La actriz Drew Barrymore ha reconocido haber sufrido depresión posparto tras el nacimiento de su hija Frankie (18 meses), pero no así con Olive (3 años).

“No tuve posparto la primera vez, por lo que no lo entendía, porque yo estaba como: ‘¡Me siento bien!’. Pero la segunda vez ya entendí de lo que la gente hablaba. Fue diferente con la segunda. Realmente me sentía mal”, explica la actriz de 40 años a People.

Y aunque Drew -casada con el actor Will Kopelman- odiara cómo se sentía, ahora lo considera algo positivo ya que le enseñó a tomarse las cosas cada una “a su debido tiempo”.

“Estaba en clase con Frankie y Olive esta mañana y empecé a preocuparme por una noticia. Ya sabes, como en el taller musical para bebés el día de los grandes éxitos, cuando están cantando no sé qué y todos estamos haciendo nuestras piruletas, y pienso: ‘Guárdatela para después de clase’. Cada cosa a su debido tiempo”.

Drew hizo importantes cambios para adaptar su vida a su nueva condición de madre.

“Simplemente pensaba: ¿a qué debo dedicar más tiempo? 50-50 sería ideal pero la vida no funciona así. La vida es complicada. Fue todo un reto y me sentí abrumada. Tomé muchas decisiones y cambié mi vida laboral para adaptarla a mi maternidad”, añadió a la publicación.

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