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Las autoridades federales y locales de seguridad están reforzando la seguridad en lugares de alto perfil vinculados a las celebraciones de Año Nuevo, como el Times Square de Nueva York y las festividades del Desfile de las Rosas cerca de Los Ángeles.

Antes de que el presidente Obama se fuera de vacaciones a Hawái, él le pidió a sus más altos funcionarios de seguridad que le informaran sobre las amenazas a la seguridad que la nación enfrenta durante las fiestas de fin de año.

Entre las amenazas, le dijeron que una se originaba en el extranjero respecto a posibles ataques en tres importantes ciudades de EE.UU., Nueva York, Los Ángeles y Washington, entre las fiestas de Navidad y Año Nuevo, según altos funcionarios estadounidenses con conocimiento del asunto.

La amenaza no fue confirmada y se basa en una sola fuente.

Pero a raíz de los ataques en París, San Bernardino y en otras partes, el FBI aumentará el número de agentes y personal en algunos de sus centros de mando de 24 horas en todo el país, entre ellos Nueva York, Washington y Los Ángeles. La ciudad de Nueva York ubicará a 6.000 policías cerca de Times Square, el mayor despliegue de este tipo hasta ahora. La amenaza no menciona ubicaciones específicas en las tres ciudades. Los funcionarios dicen que sus áreas de preocupación siempre se enfocan en los llamados blancos suaves, entre ellos grandes concentraciones y tránsito masivo.

En Los Ángeles, la mayor preocupación es el Desfile de las Rosas y el partido de fútbol, una gran atracción en televisión y para los residentes y turistas de la región.

“Aunque no tenemos información que sea tanto específica como creíble en este momento en relación a complots por parte de organizaciones terroristas para atacar el país, la realidad es que individuos inspirados por terroristas han llevado a cabo, o han intentado llevar a cabo, ataques en Estados Unidos”, dice un boletín del 16 de diciembre del Departamento de Seguridad Nacional.

La amenaza que involucra a las tres ciudades es una de varias a las que los oficiales le están dando seguimiento. Los funcionarios federales y locales dicen que ellos tienen que tratar con seriedad incluso a las amenazas que no han sido corroboradas. Otra amenaza anterior que provenía de una única fuente en diciembre no se materializó. Pero lo que a las autoridades más les preocupa son los posibles complots de los que no tienen conocimiento.

Los funcionarios estadounidenses repetidamente dijeron que no había amenazas terroristas creíbles en meses recientes, incluso en los días antes de que una pareja de esposos llevaran a cabo un tiroteo bien planificado contra la reunión de una oficina en San Bernardino, California.

Un alto funcionario estadounidense dijo que las preocupaciones de seguridad en torno a Año Nuevo se comparan a las preocupaciones en torno al 4 de julio, un período durante el cual el FBI dijo que frustró planes e hizo más de dos docenas de arrestos, algunos sobre acusaciones no relacionadas con el terrorismo simplemente para sacar de la calle a supuestos simpatizantes yihadistas.

Estados Unidos no está solo en las crecientes preocupaciones de seguridad. Últimamente, las autoridades en Bélgica y Turquía han dicho que frustraron posibles explosiones en las celebraciones de Año Nuevo.

Y esto se produce al final de un año con un número sin precedentes de acciones judiciales relacionadas con el terrorismo e investigaciones en EE.UU.

Altos funcionarios de EE.UU. dicen que el número de investigaciones refleja que el camino de ISIS ha innovado las amenazas terroristas. En lugar de investigar a los reclutas y planificar cuidadosamente grandes ataques como lo ha hecho al Qaeda y otros grupos, ISIS usa una estrategia de difundir propaganda para animar a sus reclutas a que sean emprendedores.

El director del FBI, James Comey, lo califica de ser “terrorismo estilo ‘crowdsourcing'”.

A pesar de esas preocupaciones, Comey y otros altos funcionarios de Estados Unidos están pendientes de no causar pánico.

Un alto funcionario de contraterrorismo señaló que el número de estadounidenses que han sido asesinados por terroristas el año pasado es de menos de 20.

“Eso en un mal fin de semana en Chicago”, agregó el funcionario. “Dejen que nosotros nos preocupemos por los terroristas; los estadounidenses deberían participar en sus celebraciones. Deberán estar atentos, pero no deberían dejar que esas amenazas impidan que salgan de casa y vivan sus vidas”.

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