Washington.- Desde la pasada medianoche, EEUU y Cuba comenzaron a trazar un nuevo rumbo en sus relaciones diplomáticas,  tras más de medio siglo de aislamiento y desconfianza mutua, y con un amplio abanico de retos por delante.

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas es producto de un histórico acuerdo entre ambos gobiernos y pasa a formar parte del legado del presidente Barack Obama en la arena internacional.En medio de aplausos y ante más de 500 invitados, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, izó la bandera en su nueva embajada en Washington, en el edificio que desde 1977 y hasta ayer domingo fue sede de la Sección de Intereses.

“Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de embajadas, culmina hoy una primera etapa del diálogo bilateral y se abre paso al complejo y seguramente largo proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales”, dijo Rodriguez, en su histórica visita a Washington.“Ondea nuevamente en este lugar la bandera de la estrella solitaria que encarna la generosa sangre derramada y el sacrificio y la lucha más que centenaria de nuestro pueblo“,  enfatizó Rodríguez, quien evocó en su discurso al poeta cubano José Martí.

CUBA EEUU

Rodríguez calificó como un gran desafío el camino hacia adelante, pese a que ambos países han mantenido vínculos entre los pueblos, y reiteró la exigencia cubana de que EEUU levante el embargo y devuelva Guantánamo.Entre habanos y mojitos, la ceremonia contó con la participación de una pequeña delegación cubana encabezada por Rodríguez, entre diplomáticos y líderes religiosos y de los sectores de educación, salud y ciencias.Se trata de la primera visita de un funcionario de su rango a Washington en más de medio siglo.

La subsecretaria de Estado adjunta para América Latina, Roberta Jacobson, quien desde enero pasado lideró las cuatro rondas de negociaciones para normalizar las relaciones con Cuba, también encabezó una pequeña delegación estadounidense.

El secretario de Estado, John Kerry, sostendrá un histórico encuentro con Rodríguez en la sede del Departamento de Estado, donde ya ondea la bandera cubana por primera vez desde 1961.Kerry viajará a Cuba previsiblemente el próximo 14 de agosto para izar la bandera estadounidense en la embajada americana en La Habana, que comenzó a operar este lunes.

“Yo tengo deseo de que podamos a empezar a decir Cuba sí, yanquis también. Este es un momento histórico, no me lo esperaba “, dijo a los periodistas el cantautor cubano, Silvio Rodríguez, quien piensa organizar un concierto “más adelante” para conmemorar este nuevo capítulo.

Grandes potenciales

En medio de un sofocante calor, centenares de cubanoamericanos esperaban afuera de la embajada, algunos, como el abogado y empresario Rafael Patiño, ondeando la bandera cubana.

Mi padre salidó de Cuba en 1957 y falleció acá, pero le hubiese gustado presenciar este momento, aunque jamás hubiese pensado que esto iba a tomar 54 años”, dijo Patiño, con los ojos humecidos.

CUBA EEUU

Avidos de abrir nuevos mercados, también líderes de los sectores civico, religioso y empresarial aplaudieron el reinicio de las relaciones entre Washington y La Habana.La vicepresidenta para las Américas de la Cámara de Comercio de EEUU, Jodi Bond, ha dicho que la reapertura de las embajadas “es un indicio de progreso” y su organismo seguirá luchando por incrementar las oportunidades de acercamiento con el pueblo cubano.

Retos por delante

La primera traba que encontrarán los partidarios de este deshielo será la oposición de la mayoría de los líderes republicanos, y algunos demócratas, que consideran que Obama ha hecho concesiones inmerecidas al régimen castrista.

Varios republicanos, entre ellos el senador por Florida, Marco Rubio, han dejado en claro que se opondrán al desembolso de fondos para la nueva embajada de EEUU en La Habana, y también a la confirmación del próximo embajador.En ese sentido, Michael Shifter, analista del Diálogo Interamericano, vaticinó una fuerte resistencia republicana porque la mayoría de los conservadores en el Congreso “quieren enviar un mensaje a Obama de que no le darán un cheque un blanco”.La negativa a confirmar al próximo embajador  -que aún no ha sido nombrado- es de las pocas armas arrojadizas que tiene el Congreso, que es además el único que puede levantar el embargo, una exigencia de Cuba.Para Shifter, la eventual erosión del embargo dependerá de si las autoridades cubanas liberalizan su economía y toman medidas para una reforma política.“El gobierno cubano tendrá que decidir con cuánta rapidez está dispuesto a efectuar reformas y una apertura económica”, observó.Entre otros obstáculos a largo plazo para la normalización plena de las relaciones figuran también, de la parte cubana, la liberación de presos políticos, la extradición de fugitivos requeridos por Washington, y la compensación por propiedades confiscadas a estadounidenses en Cuba tras la Revolución de 1959,.Cuba, a su vez, defiende su modelo económico y exige a EEUU el levantamiento del embargo, la devolución de Guantánamo, y el respeto a su soberanía.

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