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Lactriz Eva Mendes prefirió mantenerse lo más alejada posible de las cámaras durante el embarazo de su hija Esmeralda (1) para evitar ser sometida al juicio mediático al que han tenido que enfrentarse otras celebridades como Kim Kardashian o Blake Lively por su imagen premamá, del que cada una de ellas ha salido con mejor o peor nota.

A Eva le parece inaceptable que se critique a las mujeres por su aspecto físico cuando están esperando un bebé.

“No creo que sea justo hacer comentarios sobre las mujeres embarazadas. Creo que ese es justo el momento en el que deberíamos estar fuera de los límites”, aseguró la intérprete al portal ELLE.com.

En su caso concreto, Eva no fue una de esas embarazadas que derrochan estilo.

“Básicamente me pasé todo el tiempo con una camiseta ancha puesta, una muy, muy ancha”, reveló la actriz, que tampoco le da por el momento ninguna importancia a hacerse con un guardarropa a la última moda para su pequeña Esmeralda: “¡Si todavía lleva pañales! Solo es un bebé”.

Sin embargo, Eva siempre se ha esforzado mucho por su apariencia y ahora que es madre hace lo imposible para encontrar un rato cada día para maquillarse y peinarse.

“Bueno, a veces me pongo a arreglarme a las cuatro de la mañana. Ya no tengo ningún control sobre mi horario y trato de aprovechar los ratos en los que [mi hija] está durmiendo. Me encanta ser diligente con mi rutina de belleza cada día, especialmente con mi piel. Viajo tanto que creo que es algo que me ayuda a permanecer centrada. Soy madre de un bebé y tengo falta de sueño, así que me centro principalmente en mis ojos”, explicaba a la revista In Style.

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