La Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) adelantó que realizará más operativos en centros de trabajo donde podría haber indocumentados, pero también buscará llevar a juicio a los empleadores de inmigrantes sin documentos legales para vivir en los Estados Unidos.

“Nos enfocamos en la persecusión judicial de empleadores que deliberadamente contratan trabajadores indocumentados”, indicó la vocera de ICE, Danielle Bennet al Washington Examiner “Los trabajadores encontrados durante estas investigaciones que no están autorizados a permanecer en los Estados Unidos también están sujetos a arresto administrativo y su deportación del país”.

“Ya hemos incrementado el número de inspecciones en las operaciones en los sitios de empleo, y ustedes verán un incremento significativo en eso en año fiscal (2018)”, que comenzó el pasado 1 de octubre, prometió Thomas Homan, director en funciones de ICE.

La política va a la par con la campaña del Departamento de Seguridad Nacional del programa E-Verify, para que las empresas se comprometan a verificar que las personas que contratan pueden trabajar legalmente en el país, es decir, en el caso de los inmigrantes, que sean residentes legales, ciudadanos naturalizados, con las más de 15 tipo de visas para laborar o una Autorización de Empleo, entre otras opciones.

Actualmente E-Verify es un programa voluntario en varios estados, obligatorio en una veintena, pero el gobierno del presidente Donald Trump envió una petición presupuestaria al Congreso para que sea obligatorio, como parte de su proyecto “Comprar americano, contratar a americanos”.

Además, ICE mantiene una campaña permanente en redes sociales para promover el programa sus beneficios.

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