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Los dos fueron abatidos por un agente de policía de Garland que respondió a sus disparos

 

Dos hombres residentes en Arizona, uno de ellos investigado en el pasado por terrorismo, fueron hoy identificados como los autores del ataque contra la exhibición de caricaturas de Mahoma de este domingo en Texas, en el que ambos fallecieron tiroteados por la Policía.

Elton Simpson, de 30 años, era un viejo conocido del Buró Federal de Investigaciones (FBI), ya que en 2011 fue condenado a tres años de libertad condicional por mentir acerca de sus propósitos de viajar a Somalia para unirse a un grupo yihadista.

El juez tan solo condenó a Simpson por mentir a los agentes, ya que no consideró probado que sus planes fueran combatir por la yihad.

Además, el FBI y el Departamento de Policía de Phoenix abrieron hace meses otra investigación contra Simpson por la simpatía que expresaba hacia el Estado Islámico (ISIS) en las redes sociales.

El compañero de Simpson en el ataque del domingo contra el Centro Curtis Culwell de Garland, el suburbio de Dallas que acogía la exhibición del profeta Mahoma, fue identificado como Nadir Soofi, de 34 años, aunque poco más ha trascendido de él.

Según un perfil suyo en las redes sociales, en 1998 se graduó en la Universidad Internacional de Islamabad y luego se mudó a Salt Lake City para seguir con sus estudios universitarios antes de trasladarse a Phoenix, donde vivía en el mismo complejo de apartamentos que Simpson, aunque no aparece su nacionalidad.

El presidente del Centro Islámico de Phoenix, Usama Shami, explicó hoy que los dos hombres habían asistido a la mezquita en el pasado, pero que ya hacía algún tiempo que no regresaban.

Según Shami, Simpson era un converso al Islam y explicó que no mostraba señales de politización, sino que sus dudas “eran bastante básicas y religiosas”.

El padre de Simpson, Dunston Simpson, lamentó hoy, en declaraciones a la cadena ABC, que su hijo “tomara una mala decisión”: “Somos estadounidenses -agregó- y creemos en Estados Unidos”.

La Casa Blanca reaccionó hoy al ataque a través de su portavoz, Josh Earnest, quien subrayó que “ningún acto de expresión, incluso si es ofensivo, justifica un acto de violencia”.

También condenó el ataque el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien defendió que “las ideas solo deben defenderse a través del debate democrático y el diálogo”.

Simpson y Soofi llegaron a las 18:50 hora local (23:50 GMT) del domingo a un aparcamiento cercano al centro donde se exhibía la muestra, que contaba con un dispositivo especial formado por agentes de la fuerza pública y de seguridad privada.

Entonces salieron de su vehículo armados con rifles de asalto y chalecos antibalas, hirieron en el tobillo a un miembro de la seguridad privada y dispararon contra un agente de la Policía de Garland, que repelió el ataque y logró abatirlos a los dos.

El agente herido fue hospitalizado y dado de alta horas más tarde.

“Creemos que su estrategia era llegar al interior del centro de eventos”, explicó hoy el portavoz del departamento de Policía de Garland, Joe Harn, en referencia al Centro Curtis Culwell, donde había cerca de 200 de personas.

Los equipos de desactivación de explosivos registraron durante horas el vehículo con el que los dos asaltantes llegaron al evento en busca de una bomba, pero tan solo encontraron más munición para los rifles de asalto y equipaje.

Las autoridades investigan una cuenta de Twitter que podría pertenecer a Simpson y en la que escribió, media hora antes del asalto: “Que Alá nos acepte como muyahidines”, con la etiqueta “#TexasAttack” (“TexasAtaque”).

Pese a eso, fuentes del FBI citadas por el “The Washington Post” aseguraron que los atacantes “no estaban directamente vinculados con ningún grupo terrorista de ámbito internacional”.

El evento de Garland estaba auspiciado por el grupo Iniciativa Estadounidense en Defensa de la Libertad, que también usa el nombre “Detengan la Islamización de Estados Unidos”, y que ofrecía un premio de $10,000 a la caricatura ganadora.

Participó como invitado en la exhibición el líder xenófobo holandés Geert Wilders, quien calificó el tiroteo de “inaceptable” y como un ataque a la “libertad de expresión”, y también llamó a no “rendirse nunca al terrorismo”.

Aunque las autoridades no han confirmado los motivos del ataque, las caricaturas del profeta son consideradas una ofensa para la mayoría de musulmanes.

En enero pasado, 12 personas fueron asesinadas en París en la redacción del semanario francés “Charlie Hebdo”, que había publicado este tipo de ilustraciones.

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