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Cuántas veces a la semana sueles notar esa molesta sensación de tener el vientre hinchado? Aunque no lo creas, es algo muy común en la mujer.

La causa casi siempre se relaciona con el clásico problema de la retención de líquidos o con las digestiones pesadas. No importa que tengamos sobrepeso o que estemos en buena forma. Esa “barriguita” abultada es algo muy frecuente al final del día.

Por eso hoy en nuestro espacio deseamos ofrecerte un sencillo remedio que seguro te va a servir de ayuda. ¿Tomamos nota?

Los beneficios de la avena para tratar el vientre hinchadoEmpezaremos comentando algo importante. Hay gente que suele quejase de que la avena no le sienta bien, que no es digestiva y que, en lugar de depurar el organismo y de facilitar las digestiones, les produce pesadez y malestar.

Los nutricionistas nos indican que la avena es uno de los alimentos más saludables que existen y que, en caso de que nos siente mal, cabe la posibilidad de que tengamos algún tipo de alergia.

Así pues, si tu experiencia con la avena siempre ha sido negativa, consulta con tu médico para averiguar si existe algún tipo de intolerancia.

Aclarado esto, veamos ahora qué virtudes tiene este cereal para favorecer nuestra salud digestiva y evitar las hinchazones de estómago.

1. La avena, un cereal de absorción lenta

En primer lugar hemos de reconocer que cuando se habla de la avena como un “superalimento” existe mucho de razón en ello.

Es rica en múltiples vitaminas, minerales, aminoácidos e hidratos de carbono. Y no solo eso: la avena dispone de un alto contenido en fibra.

Esto significa que va a favorecer el tránsito intestinal, y a permitir a su vez que absorbamos mejor los nutrientes.

Tomar infusión de avena antes o después de nuestras comidas nos va a ayudar a sentirnos más saciadas, a que digiramos mejor los alimentos, y a que estos se absorban de forma lenta y adecuada.

Tampoco podemos olvidar que esta infusión es diurética, por lo tanto, conseguiremos regular esa retención de líquidos gracias a su adecuado contenido a base de sodio y potasio.

Una absorción lenta activa siempre nuestro metabolismo. Los alimentos no se quedan almacenados produciendo gases, sino que todo se va absorbiendo de forma adecuada y progresiva a través de los intestinos.

La avena es un alimento antiinflamatorio, muy adecuado, por ejemplo, en caso de que suframos de colon irritable.

2. La infusión de avena relaja y reduce el estrés

La avena es una aliada muy interesante para combatir el estrés y la ansiedad. Es común que las mujeres llevemos una vida muy activa: el trabajo, la casa, los niños, las amistades…

Toda esa actividad acaba sobrecargando el organismo y nuestra mente. El estrés se acumula, almacenamos toxinas producidas por el cortisol, las digestiones se vuelven pesadas y, al final del día, aparece siempre el molesto vientre hinchado.

¿Hemos engordado? En absoluto. Es la retención de líquidos, es la dispepsia o incluso el colon irritable, muy frecuente en casos de estrés o ansiedad.

La avena tiene la capacidad de regular nuestros neurotransmisores para relajarnos. Además, su alto contenido en vitaminas B1, B2, B3 y B6, cinc, magnesio, hierro, calcio, fósforo y vitamina A y E nos ayuda regular la presión arterial y a relajar el estrés.

Cómo preparar mi infusión de avena

Agua de avena

¿Qué necesito?

3 vasos de agua mineral (600 ml)
100 g de copos de avena de procedencia ecológica
Una ramita de canela (5 g)
1 cucharada de miel (25 g)

Utensilios

Una botella de cristal de un litro
Un cazo
Una cuchara de madera
Un colador

¿Cómo lo preparo?

Lo primero que haremos será encontrar avena de procedencia ecológica. Es importante adquirirla en establecimientos donde nos aseguren que su cultivo ha sido el adecuado, para poder beneficiarnos de todas sus virtudes.

Pon a hervir esos 3 vasos de agua, para después, añadir los 100 gramos de avena, la ramita de canela y la miel.

Dejaremos que se haga una adecuada cocción a lo largo de 30 minutos. Pasado ese tiempo, tapa la cazuela y permite que esté en reposo al menos una hora. Si lo deseas, puedes hacer esta receta nada más levantarte. De ese modo ya la tendrás lista para todo el día.

Una vez haya reposado el tiempo suficiente, colamos todo el contenido y nos quedamos solo con el agua obtenida.

La pondremos en una botella de cristal, y podemos dejarla a temperatura ambiente.

¿Cómo debemos tomar la infusión de avena?

Tomaremos un vaso antes de cada comida.El primero en el desayuno, el segundo 15 minutos antes del almuerzo, y el tercero 15 minutos antes de tu cena.

De este modo, vamos a conseguir sentirnos más saciadas, que los alimentos se digieran mejor y que se absorban de modo adecuado sin producir gases o hinchazones.

Al llegar la noche, te notarás también más relajada.

Puedes seguir este tratamiento 3 veces por semana y ver cómo te sienta. Es tu cuerpo y eres tú misma la que debe percibir si te hace sentir bien y si te aporta un adecuado bienestar.

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