Moca

Moca, ESPAILLAT. Decenas de familias damnificadas, más de 47 viviendas destruidas y decenas afectadas en más del 75%, es el balance preliminar de las inundaciones que afectaron a esta provincia, a causa de la crecida de ríos y cañadas que inundaron varias localidad el pasado martes, dejando pérdidas millonarias.

También se informó la pérdida de varias cabezas de ganado, cerdos y aves.

El gobernador provincial, Diloné Ovalles, ofreció ayer las informaciones de los primeros levantamientos que realizaron.

Indicó que 47 viviendas quedaron destruidas totalmente, decenas de casas resultaron afectadas en más del 75%, y fueron arrasados varios predios con diferentes cultivos.

Confirmó que en las crecidas fallecieron varias reses, cerdos y algunos pollos y gallinas que fueron arrastrados por las fuertes crecidas de los ríos Moca, Moquita y algunas cañadas que afectaron los sectores de Milito, La Joyita, La Punta, Los Pancho, Juan de Dios, La Frontera, Juan López, López Tres y los distritos municipales de Las Lagunas y Monte de la Jagua.

Las autoridades del Gobierno todavía no tienen un estimado de las pérdidas económicas ocasionadas por las inundaciones, pero se dijo que son millonarias.

“Hemos dispuesto un operativo general con la participación de varias entidades del Gobierno como son Salud Pública, Obras Públicas, Comedores Económicos, Defensa Civil, Cruz Roja y el Ejército Nacional de la República Dominicana para tener un informe debidamente confiable, y entonces saber cuáles son las medidas a tomar para ir socorriendo a los afectados”, subrayó Ovalles.

Adelantó que a las familias afectadas por las inundaciones se les suministrará alimentos cocidos y, si es necesario, medicinas.

Dijo que varias familias que perdieron sus casas en La Frontera y La Punta, serán reubicadas temporalmente en el club Juan Pablo Duarte, ubicado en esa comunidad.

Del mismo modo, indicó que serán ubicados algunos centros para alojar a las familias que perdieron sus viviendas en las diferentes comunidades.

“Por suerte no hemos tenidos víctimas humanas, esta crecida del río Moca tenía más de 30 años que no se veía”, comentó Ovalles.

Nadie creía

Brunilda Sánchez, madre de tres hijos y residente en Los Panchos, dijo que las lluvias comenzaron como a las cinco de la tarde, pero que nadie creía que en horas de la noche iban a tener que salir de sus hogares.

“Yo entré a buscar un televisor y un radio, pero la corriente de agua era tan fuerte, que sólo atiné a pedir auxilio y, si mi marido no me saca rápido, hoy estuviera muerta”, precisó Sánchez.

Relató que en la casa tenían dos vacas, tres puercos y un criadero de gallos y gallinas, y que solo quedaron los gallos y las gallinas.

Pidió ayuda del Gobierno, ya que quedaron sin ajuares y sin vestimentas .

Pedro Santos, un obrero de la construcción que había regresado de trabajar, dijo que desde que vio caer tanta agua, decidió irse a un colmado del barrio a “bajarse una botellita”, y que por eso no tuvo que salir huyendo del hogar.

Las familias declararon que perdieron efectos electrodomésticos, ropas, calzados, libros escolares, componentes de música y teléfonos celulares.

Miguel Cruz Espaillat, un agricultor de Juan López, está convencido y con la crecida le quedó más que demostrado, que lo que es del río, al río vuelve.

“Entre las familias afectadas hay quienes recibieron apartamentos en el pasado y volvieron a las cañadas y proximidades del río Moca”, puntualiza el agricultor señalando la suerte que tuvieron esas personas.

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