La estrella televisiva, empresaria y gurú del fitness Khloé Kardashian mantuvo en 2015 una relación con el jugador de la NBA James Harden que no llegó a celebrar su primer aniversario, pero que resultó tiempo más que su suficiente para que el deportista -ahora estrella de los Houston Rockets- se diera cuenta de que la vida pública no estaba hecha para él.

“No me gustaba la atención. No saqué nada de esa relación, excepto que mi nombre y mi cara estuvieran en todas partes, y no necesito eso. No es que fuese incómodo, pero simplemente no era lo mío. No necesito que me hagan fotos cuando estoy conduciendo. No es asunto de nadie. ¿Qué zapatos llevo? ¡A quién le importa! ¿Dónde como? ¡A quién le importa! Fueron cosas innecesarias que me parece que llegaron a afectar incluso a mis compañeros de equipo. Tuve que cortar por lo sano”, ha confesado en una entrevista a Sports Illustrated sobre su experiencia con un tipo de fama que nada tiene que ver con su trayectoria deportiva.

El hecho de que el jugador se lesionase en varias ocasiones y su equipo sufriera varias derrotas importantes durante el tiempo que estuvo con Khloé le hizo darse cuenta de que necesitaba centrarse completamente en su carrera, tras lo cual su romance finalizó a principios de 2016.

“Ahora mismo no hay nada que me preocupe especialmente, puede que esa sea precisamente la razón de que esté teniendo éxito. Me gusta saber que no me voy a ver a mí mismo en la portada de las revistas. Es una buena sensación”, afirmó en la misma entrevista.

Aunque por el momento parece que el único amor de Harden es el baloncesto, su expareja ya ha conseguido rehacer su vida con otro jugador de la NBA, Tristan Thompson, después de oficializar en diciembre su divorcio de Lamar Odom tras más de tres años separados.

“Estoy en un buen momento de mi vida. Es genial. Me siento feliz y segura, estoy en una relación muy sana y positiva”, se sinceraba Khloé durante su aparición en el programa estadounidense ‘The Talk’.

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