El exvicepresidente Joe Biden ha vuelto sacar a relucir un tema de acoso sexual en el que no está directamente implicado, pero de algún modo le impacta.

El demócrata ha tratado de expiar su papel en el agresivo cuestionamiento a Anita Hill durante una audiencia ante el Congreso en octubre de 1991.

En una entrevista con Teen Vogue publicada el miércoles, Biden dijo que lamentaba la forma en que los legisladores trataron a Hill cuando compareció ante un panel del Senado para detallar las acusaciones de que Clarence Thomas, su exjefe, el entonces candidato a la Corte Suprema la había acosado sexualmente.

“Ojalá hubiera podido hacer más por Anita Hill”, dijo. “Le debo una disculpa”.

El asunto toma relevancia, debido al número de acusaciones contra políticos por acoso sexual que se han hecho público, que han derivado en la renuncia, por ejemplo, del senador Al Franken, y al suicidio de representante estatal republicano Dan Johnson.

Durante las audiencias de confirmación de Thomas, Hill testificó que él había realizado reiteradamente insinuaciones sexuales no deseadas hacia ella cuando trabajaba para él en el Departamento de Educación de EEUU y en la Comisión de Igualdad de Oportunidades de Empleo, pero Thomas negó las acusaciones.

Hill, que es afroamericana, fue interrogada sobre sus afirmaciones por un grupo de legisladores exclusivamente blancos, de hombres y mujeres, en el Comité Judicial del Senado, donde se atacó su credibilidad y la acribilló con preguntas sobre sus encuentros con Thomas.

 El entonces presidente del Comitpe, Biden, hizo poco para atenuar el tono acusador en la sala.

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