Detrás de la máscara y debajo del buzo con capucha negro estaba Michael Singleton. Este es el nombre del adolescente de 16 años que protagoniza el video viral de las protestas contra el racismo en Baltimore junto a su madre, quien fue a buscarlo y lo obligó a volverse a su casa con ella. Toda esta situación lo hizo recapacitar. Ayer, en su primera entrevista, el joven dijo que estaba arrepentido de haber ido a la manifestación y que no volvería a ir, aunque si lo hiciese, lo haría “de manera positiva”, es decir, no para arrojarle piedras a la policía como el pasado lunes.

El lunes por la mañana, cuando comenzó a rumorearse que habría una protesta en un shopping de Baltimore después del funeral de Freddie Gray, un joven que murió el 19 de abril después de haber quedado internado por heridas provocadas cuando estaba bajo custodia policial, Michael le dijo a su madre que él no iría.

Sin embargo, cuando vio que sus amigos fueron, él no se quiso quedar afuera. “Tengo un par de amigos que fueron golpeados por la policía, matados por la policía. Así que pensé que tenía que ir a mostrar mis respetos”, le contó Gray al periodista de la CNNAnderson Cooper.

En la protesta, cuando escuchó una voz femenina que le gritaba “¡Bajá ese ladrillo!”, se dio cuenta que su madre lo había ido a buscar. Después de eso, “fue la Tercera Guerra Mundial”, dijo el joven, el único varón entre los seis hijos de Toya Graham, actualmente soltera y desempleada.

Al ver a su madre, Michael dijo que estuvo “un poco avergonzado” pero que después entendió los motivos de su progenitora. “Llegamos a casa y me dijo que lo hizo porque se preocupa por mí y que no lo hizo para avergonzarme sino para cuidarme”, dijo el estudiante, con Graham a su lado. “Ella no quería que [yo] fuera Freddie Gray o cualquier otro que es asesinado por la policía”, agregó

Al principio era más «No me importa la ley, la policía», pero cuando mi mamá me habló de eso, me preguntó «¿Qué te hicieron? ¿Alguna vez te lastimaron?» «No, no me lastimaron a mí, pero a mis amigos…»”, recordó Michael su cambio de forma de pensar.

“Me arrepiento un poco… Me arrepiento de haber ido ahí y meterme en esta situación cuando se suponía que debía estar en casa”, dijo. “No creo que vaya de nuevo si hay nuevas protestas”, agregó, pero reparó: “Si alguna vez volviera a ir, lo haría de una manera positiva”.

Mientras tanto, su madre explicó por qué estaba preocupada. “Es que la vida que llevamos acá… Si sales de esa puerta, no sabe si vuelves a entrar o no”, expresó.

Además, recordó el momento en que vio a su hijo en la protesta cuando fue especialmente a buscarlo. “Me di vuelta en un momento y estaba enfrente de la calle. Tenía una máscara, un buzo con capucha, y un ladrillo en su mano. Identifiqué sus pantalones y después me hizo contacto visual. En ese momento le dije «¡Bajá el ladrillo, bajá el ladrillo». Y perdí el control en ese momento. Estaba muy enojada porque él había tomado la decisión de hacerle algún daño a los policías”, dijo.

“No me preocupé por avergonzarlo, él se estaba avergonzando a sí mismo con todo lo que estaba haciendo. Y en un punto le pregunte «¿Por qué te escondes detrás de la máscara? Si te crees lo suficientemente valiente para hacer esto, muestra la cara»”.

El video de Graham y su hijo se hizo viral en la red pocas horas después de las violentas protestas en Baltimore y en las redes sociales incluso comenzaron a llamarla “madre del año”.

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