La segunda fase del juicio por los atentados con bomba en el maratón de Boston en 2013 comienza este martes, con el objetivo de decidir qué pena se aplica a Dzhokhar Tsarnaev, que ya fue declarado culpable.

Los 12 miembros del jurado que el pasado 8 de abril encontraron a Tsarnaev, de 21 años, culpable de todos los cargos de los que se le acusaba, determinarán ahora si éste es condenado a cadena perpetua o pena de muerte a nivel federal.

Los atentados cometidos con dos ollas a presión llenas de explosivos en la línea de meta del concurrido maratón de Boston del 15 de abril de 2013 causaron la muerte de tres personas y heridas a 264, algunas de las cuales sufrieron amputaciones.

Los fallecidos fueron Krystle Campbell, de 29 años; Martin Richard, de 8, y Lu Lingzi, de 23.

Tsarnaev colocó uno de los explosivos en colaboración con su hermano mayor, Tamerlán Tsarnaev, que falleció pocos días después tras una espectacular persecución que se inició con la muerte a tiros del policía del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT)Sean Collier.

Pese a que en ese estado, donde se encuentra Boston, no existe la pena de muerte, a nivel federal el Gobierno puede acusar y ejecutar al condenado.

El 8 de abril, Tsarnaev fue declarado culpable de los 30 cargos que se le imputaban por el atentado del 2013. El jurado federal deberá decidir si e es condenado a muerte o recibe cadena perpetua.

Los cargos incluyeron conspiración y uso de un arma de destrucción masiva. Diecisiete de las acusaciones se castigan con pena de muerte.

La condena a Tsarnaev era algo anticipado, dada la sorprendente admisión por su abogado en los alegatos iniciales de que Tsarnaev había ejecutado el ataque junto con su ahora difunto hermano, Tamerlan.

A Tsarnaev se le declaró culpable no sólo de esas tres muertes sino por el homicidio de un vigilante del Instituto Tecnológico de Massachusetts que fue baleado un día después.

En un esfuerzo por salvar a Tsarnaev de la pena de muerte, su abogada, Judy Clarke, ha argumentado que éste, que entonces tenía 19 años, actuó bajo la influencia de su hermano radicalizado. Tamerlan, de 26, murió en un tiroteo con la Policía y fue atropellado por su hermano durante una caótica fuga días después del ataque.

“De no ser por Tamerlan, esto no habría sucedido”, le dijo Clarke al jurado en los alegatos finales.

La fiscalía, sin embargo, presentó a los dos hermanos —chechenos que llegaron a los Estados Unidos desde Rusia hace más de una década— como cómplices plenos en un complot para castigar a EEUU por sus guerras en países musulmanes. Escritos, conferencias y videos yihadistas fueron hallados en las computadoras de ambos, aunque la defensa dijo que Tamerlan descargó el material y se lo envió a su hermano.

La fiscalía presentó 92 testigos en 15 días, pintando una escena infernal de extremidades arrancadas, sangre en el pavimento, gritos horrorosos y el olor de sulfuro y cabello quemado. Sobrevivientes ofrecieron testimonio emocional sobre haber perdido piernas en el ataque o visto a personas morir.

El padre de un niño de ocho años describió cómo tomó la angustiosa decisión de dejarlo mortalmente herido para conseguir ayuda para su hija de seis años, que había perdido una pierna.

Entre la evidencia más incriminadora estuvo un video que mostró a Dzokhar Tsarnaev plantando una mochila que contenía una de las bombas cerca de donde estaba parado el niño de ocho años.

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