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La estrella televisiva Kim Kardashian reconoce que, cuando era más joven, le encantaba ser el centro de atención, por lo que siempre se mostraba amable con los paparazzi y dispuesta a responder a todas sus preguntas cuando la abordaban por la calle, una actitud que molestaba enormemente a su íntimo amigo y experto en relaciones públicas Jonathan Cheban.

“Cuando vivía en Robertson Boulevard aquello era como la central de los paparazzi. Vivía justo detrás de [la tienda] Kitson y cada vez que salía de casa para ir al gimnasio o a comer los paparazzi me hacían preguntas, ¡y yo les saludaba! Estaba desesperada por llamar la atención. Jonathan me dijo: ‘Esto tiene que acabarse. ¿Crees que Victoria Beckham siempre se para y da entrevistas [a los paparazzi]? ¿Crees que todo el mundo les sonríe? Estás siempre demasiado contenta, sonríes demasiado. Ponte las gafas de sol. Necesitas cambiar, tienes que dejar de sonreír y de hablar con todo el mundo'”, explica Kim en un vídeo publicado en su página web.

Jonathan también aconsejó a su amiga que se deshiciera de su llamativo coche para pasar más desapercibida y aumentar así el misterio en torno a su vida privada.

“Kim tenía un Range Rover blanco y le obligué a deshacerse de él. Le dije: ‘No puedes ir por ahí conduciendo ese coche’. Era hora de que diera un paso más y se deshiciera de él”, comenta Jonathan en el mismo vídeo.

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