Wilfredo Lozano

SANTO DOMINGO. De agudizarse la crisis política y aumentar la violencia en Haití tras la salida de la presidencia de Michel Martelly, decenas de nacionales de ese Estado podrían cruzar la frontera en busca de refugio en la República Dominicana.

El sociólogo Wilfredo Lozana explicó que si el conflicto se prolonga mucho, algún efecto tendrá en la dinámica comercial inter y trans fronteriza, y podría estimular el aumento del flujo migratorio de grupos poblacionales vulnerables y temerosos de la violencia hacia la RD.

Dijo que las autoridades dominicanas deben, como lo están haciendo, fortalecer su vigilancia de la región fronteriza, pero “sin agitación ni alharaca”.

“No hay por qué alarmar a la población. Simplemente debemos dar seguimiento a la crisis, nuestra embajada deberá tomar medidas que aseguren la vida y propiedad de nuestros nacionales allí, y el gobierno fortalecer la seguridad fronteriza, proteger el comercio fronterizo y asegurarse de que la prensa tenga acceso a información fiable y ayude a brindar buena información y objetivo conocimiento de la situación a la gente”, enfatizó.

Argumentó que lo que la Cancillería de seguro ya está haciendo es instruir a la embajada dominicana en Haití sobre el manejo de información que le permita al país y al gobierno, tener un conocimiento del día a día de la situación.

También les exhortó a asegurar que aunque en el corto plazo se vean afectados los proyectos diseñados insularmente, como el de desarrollo de la zona fronteriza que impulsa el empresariado o los programas sostenibles destinados a las comunidades de la frontera, en el mediano plazo no se abandone, ya que su continuidad en condiciones de crisis es un aspecto necesario para superar en lo futuro los problemas.

Afirmó que la diplomacia dominicana debe insistirle a los organismos internacionales como las Naciones Unidas a que ayuden a asegurar la normalidad de la vida en la frontera, porque a nadie le conviene la inestabilidad en Haití.

“Nuestra diplomacia debe dejar claro que más allá de los problemas que en el pasado se han tenido, el interés primordial del pueblo dominicano es que el pueblo haitiano supere sus problemas y mejore sustancialmente sus condiciones de vida”, argumentó.

La crisis haitiana

Lozano explicó que esa nación vive en constante crisis política, pero que la actual no es por la salida de Martelly del poder, sino porque concluido su mandato no hay un sucesor.

Señaló que ahora el parlamento debe designar a un sucesor, fruto de las negociaciones entre el gobierno y la oposición, hasta que se realice la segunda vuelta electoral, y sea elegido el nuevo presidente.

“Si el parlamento nombra gobierno sin acuerdo con la oposición, que parece haberse puesto de acuerdo en torno al candidato Celestine, la crisis no sólo permanecerá, sino que se agudizará. Todo parece indicar sin embargo que habrá acuerdo en este último punto”, manifestó.

Precisó que la inestabilidad podría prolongarse durante todo el periodo transicional preparatorio de la segunda vuelta ante un Martelly que ha logrado constituirse en un polo conservador que ha encontrado apoyo de algunos sectores.

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