Justicia

SANTO DOMINGO. Pese a que desde hace cinco años el Tribunal Constitucional opera en condiciones deplorables en el primer nivel del edificio que aloja al Instituto Nacional de Estabilización de Precios (Inespre), y acudir al Palacio de Justicia de la provincia Santo Domingo resulta ser la peor odisea, el Estado priorizó construir por unos RD$400 millones un centro de Convenciones para eventos internacionales.

Furgones, mercado, carnicería, mal olor, agua, falta de parqueo, escritorios y despachos diminutos que para moverse hay que cambiar la postura corporal, son algunas de las cosas con las cuales se puede describir el día a día del intérprete de la Constitución.

El Constitucional creado en el 2010 y puesto en funcionamiento en 2012, realiza sus audiencias públicas en la sala Augusta de la Suprema Corte de Justicia cuando las condiciones lo permiten.

En el patio trasero del Inespre existen unos cinco furgones por ahora, ya que se tiene previsto adquirir más, donde realizan sus labores los cientos de empleados y jueces que tiene la institución. Y es que quienes laboran para hacer valer los derechos constitucionales de los ciudadanos, son los más afectados en ese sentido, ¿Cómo darse cuenta? Basta con asomarse al patio del edificio que aloja ambas instituciones, y ver como las moscas, el hedor y el agua posada dan los buenos días o te despiden al caer la tarde.

De acuerdo con la Dirección de Comunicaciones del TC, en más de una ocasión las lluvias han inundado el espacio físico, obligando a los jueces a “andar en puntilla” para ingresar a su área de trabajo.

Esa situación ha obligado a alquilar un edificio de tres niveles próximo al Mirador Sur para instalar parte del personal administrativo y de comunicaciones.

Informó que a la alta corte le fue asignado un edificio de cuatro niveles en la avenida John F. Kennedy, próximo al Instituto de Formación Técnico Profesional (Infotep), pero que está aún sin adecuar.

Provincia Santo Domingo
Durante su discurso de rendición de cuentas el 27 de febrero del 2015, el presidente Danilo Medina había anunciado que para finales de ese mismo año tenían previsto concluir la construcción del Palacio de Justicia de Santo Domingo Este, sin embargo a un año y cuatro meses de dicho anuncio apenas se allanó el terreno que por abandono está lleno de malezas.

Abogados, jueces y usuarios del sistema dicen sentir vergüenza de ejercer funciones en dicho espacio físico, que al igual que Constitucional, cuenta con un furgón desde donde se ofrecen los servicios de Atención Permanente.

El nivel de hacinamiento y precariedades con las que laboran jueces y fiscales en la provincia más grande del país, es casi imposible de describir, con verlo basta.

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