Mensajes por el servicio WhatsApp serían claves para desentrañar la conspiración que habría llevado al asesinato del joven de origen dominicano Jefry Alexander Tavérez, en Bonao.

El Ministerio Público maneja información que apunta a que uno de los sicarios se comunicó por WhatsApp con la novia del occiso, Dauriza Burgos, para exigirle el pago por cometer el crimen.

Según reseñó el medio El Día este martes, esta comunicación habría incriminado a la mujer, quien tiene 19 semanas de embarazo.

Las autoridades alegan que Burgos, de 22 años, lideró la emboscada para contratar sicarios que asesinarían al joven, nacido en Nueva York, para así quedarse con las propiedades y el dinero de su pareja, de 27. Tavérez había ganado una demanda millonaria en la Gran Manzana por un accidente laboral.

La versión oficial apunta a que la mujer le pidió ayuda a su hermano Daury Burgos para que buscara a asesinos.

El hermano contrató a Luis Adames y Daniel Brito, quienes posteriormente se contactaron con Pedro Henríquez, Carlos Díaz, George Herrera, Daniel Brito y unos tales Tito y Chocho, para planear el ataque con armas ilegales.

Estos tres últimos se encuentran prófugos.

El 23 de abril, según se ve en un video que examinan las autoridades, la pareja llegó a su residencia cerca del parque municipal de Yuna.

Cuando el hombre se detuvo para estacionar su Kia K5, la mujer se bajó a abrir la puerta de entrada. Justo en ese momento, los atacantes lo rodearon y le dispararon. La víctima intentó retroceder sin éxito para escapar de los disparos.

La Policía, además, investiga una llamada que realizó Tavérez a minutos del asalto, que fue supuestamente, rechazada por Burgos.

“Siendo las 2:02 de la madrugada, solo después de haber transcurrido dos minutos del asalto a tiros que sufriera la víctima, estando herido mortalmente, desangrándose en el carro chocado en una verja del parque a dos calles de donde ocurrió el hecho, llamó desde su celular al celular de Dauriza para pedirle “auxilio” y esta le canceló la llamada y no se la tomó”, indica el informe de la solicitud de medida de coerción contra los acusados.

Posteriormente, de acuerdo con el reporte del medio, la mujer tomó de la caja fuerte $8,000 dólares y 200,000  pesos en efectivo. Tambien se apropió  de $40,000  dólares en joyas. El dinero le entregó el contenido a su hermano para que este los guardara.

Un día después del crimen, supuestamente, uno de los sicarios contactó a Burgos para exigirle el dinero.

En Nueva York, los parientes del asesinado piden justicia.

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