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Larry salio Bajo fianza de $200,000 que le impuso este viernes un juez de Newberry mientras se prepara el juicio en su contra por varios cargos surgidos de un confuso incidente tras un concierto del cantante en esa localidad de Carolina del Sur el pasado agosto.

Con esposas en los pies y las manos, ataviado todo de negro y con unas chancletas naranja, un Hernández demacrado escuchó a través de la voz de una traductora las palabras del magistrado en una diminuta sala del centro de detención de Newberry repleta de periodistas, entre los que también estaban sentados su pareja, Kenia Ontiveros, y su madre.

Entre las condiciones impuestas por el juez se encuentran la entrega de su pasaporte, la obligación de registrarse con las autoridades en Los Ángeles y someterse a exámenes para constatar que no consume estupefacientes. Tampoco puede tener ningún tipo de contacto con otros imputados en la causa, ni con ninguno de los potenciales testigos.

Una vez entregue el monto de la fianza, el cantante podrá regresar a su residencia en Los Ángeles y recuperar la libertad que le fue privada desde su arresto en el aeropuerto de Ontario, California, el 25 de septiembre después de que, según la policía, hubiera ignorado las solicitudes oficiales para que se presentara en Newberry para responder a las acusaciones en su contra.

Desde entonces el intérprete permanecía tras las rejas, primero en California y luego durante el traslado por carretera a Carolina del Sur que se demoró más de una semana.

A Hernández se le imputan los cargos de secuestro, agresión y agresión agravada de tercer grado, luego de que un empresario lo acusara de retenerlo en contra de su voluntad y golpearle por una disputa sobre el pago de una presentación.

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