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La gastritis es una de esas enfermedades sobre las que todo el mundo quiere saber un poco más, porque es de lo más habitual y la gente busca continuamente formas de resolverla. Hoy, hablamos de ella, y te contamos todo lo que debes saber al respecto.

¿Qué es la gastritis?

La gastritis no es más que la inflamación de la mucosa gástrica, es decir, de la capa celular que recubre el estómago para protegerlo de la acidez de los propios jugos gástricos que hay en el estómago.

Debido a esta inflamación, y a la relación que se establece con los jugos gástricos (que está alterada por la propia inflamación), aparece dolor y otros tipos de molestias, ocasionando problemas en el día a día de quien la sufre.

¿Por qué aparece?

La gastritis tiene diferentes causas, aunque las más habituales son el consumo de alcohol, de tabaco, de algunosalimentos demasiado fuertes, de determinados tipos de fármacos, y algunos tipos de infecciones.

Por lo general, la mayoría de la gente sufre estos problemas tras haber comido, por ejemplo, un plato muy picante, ya que el organismo no está acostumbrado, y la mucosa del estómago se resiente.

En estos casos, generalmente, la gastritis dura poco tiempo. Sin embargo, cuando la gastritis está provocada por algún tipo de infección, puede alargarse mucho más en el tiempo, siendo ahí donde aparecen la mayoría de los problemas que impiden el desarrollo normal del día a día por las molestias constantes.

¿Qué síntomas tiene?

Los síntomas de la gastritis, aunque, hasta cierto punto, son variables, lo cierto es que suelen implicar malestar generalizado, dolor de estómago, náuseas, eructos, ardores, vómitos o, incluso, presencia de sangre en las heces.

Dadas estas características, especialmente la última, es normal que la gente se asuste bastante cuando sufre una gastritis, porque piensa que puede ser algo peor. Sin embargo, pese a lo aparatoso de los síntomas, lo cierto es que no es un problema excesivamente grave.

¿Cómo se diagnostica?

Para diagnosticar la gastritis, se necesita llevar a cabo una gastroscopia, extrayendo una muestra de mucosa gástrica mediante una biopsia. Esto suena muy complejo, pero lo cierto es que, simplemente, implica la introducción de una especie de catéter por la boca, para llegar hasta el estómago y, una vez allí, “cortar” una pequeña parte de la pared del estómago.

En este sentido, para diagnosticar una gastritis correctamente, no se puede limitar a un mero análisis clínico (es decir, basado en los síntomas), sino que es necesario llevar a cabo pruebas de laboratorio para dar por confirmada su existencia.

¿Cómo se puede solucionar?

Por lo general, para solucionar la gastritis, se suelen recetar antiácidos, lo cual permite controlar la acidez del estómago, lo que contribuye a aliviar los síntomas, mientras la pared celular del estómago se va recuperando.

Sin embargo, no solo se recomienda que se consuman los antiácidos, sino que se recomienda al paciente adoptar una dieta menos agresiva, que permita al estómago trabajar a un ritmo más lento y sin generar tantos problemas. El tratamiento para la gastritis, como indican en TratamientoGastritis.net, necesita de la adopción de diferentes hábitos saludables, entre otras cosas, para ser efectivo.

¿Cómo debe ser esa dieta?

La dieta que debe seguir una persona con gastritis, se debe fundamentar en alimentos de fácil digestión, y que no incrementen la acidez. En este sentido, están totalmente prohibidos los alimentos excesivamente salados o con mucho picante.

Sin embargo, se recomiendan aquellos alimentos más fáciles de digerir, como los caldos, las sopas, la fruta, o las verduras hervidas, que harán que el estómago los procese a un ritmo mucho más tranquilo, disminuyendo la acidez y permitiendo la recuperación de la pared celular del estómago.

Aclarado lo anterior, también es importante señalar que, para tratar correctamente la gastritis, será necesario tratar el problema subyacente que lo ha generado. Es decir, no solo hay que combatir la gastritis, sino aquello que la originó.

En este sentido, si tu gastritis ha sido provocada por un alimento muy picante, no hay ningún problema, ya que, con no consumirlo, en poco tiempo, tu estómago estará perfectamente de nuevo.

Sin embargo, si tu gastritis se deriva del consumo de alcohol o de tabaco, o de alguna infección, habrá que resolver los posibles problemas que haya con el alcohol o el tabaco, o la infección en cuestión.

Además, también hay que señalar que algunos medicamentos, como la aspirina, el ibuprofeno, el naproxeno u otros,pueden estar generando la gastritis, por lo que será conveniente que revises los medicamentos que consumes habitualmente.

¿Es necesario contactar con un profesional?

Por lo general, la gastritis es un problema de salud con un pronóstico muy bueno, por lo que, generalmente, no será necesario acudir al médico. No obstante, puede que, en determinados casos, sí sea recomendable acudir a él.

Estos casos son, por ejemplo, aquellos en los que el dolor abdominal no desaparece a lo largo de un tiempo prolongado, las heces tienen características alquitranosas o son demasiado oscuras, o se vomita o defeca con sangre.

En estos casos, la gastritis puede estar llegando a ser grave, y, puesto que podría desembocar en una úlcera, será recomendable acudir tan pronto como sea posible a un médico, para que éste descarte posibles complicaciones y recomiende los mejores pasos a seguir desde ese momento.

Como puedes ver, la gastritis merece especial atención, y, aunque pueda llegar a resultar realmente molesta, lo cierto es que hay multitud de formas de reducir un poco sus efectos y conseguir llevar una vida más cómoda.

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