OISOE

SANTO DOMINGO. El presunto “hombre del maletín” en la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE) declaró que el dinero facilitado a contratistas para la terminación de edificaciones escolares lo otorgaba el director técnico de la entidad, José Florencio.

José Rafael Alejo Pérez hizo la acotación al ser interrogado por la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), la cual le inquirió las razones por las cuales lo denominaban el “hombre del maletín”.

“Yo no tenía maletín, el maletín lo portaba Alejandro de los Santos, y él me decía “dale tanto al ingeniero tal para terminar las obras”, subrayó.

De los Santos era encargado de edificaciones escolares en la OISOE. Argumentó que para la entrega del dinero se trasladaban en ocasiones a escuelas y en la OISOE, en presencia de De los Santos y el ingeniero a cargo de la obra. “Esos pagos a veces se hacían en efectivo o en cheques”.

Planteó que cuando llegaban a una provincia, Alejandro de los Santos se reunía con Florencio, y si éste tenía el dinero en el instante se lo daba o llamaba a una de las financieras prestamistas, el cual entregaba el dinero en efectivo o en cheques al primero.

La PEPCA le formuló la interrogante de ¿Qué hacía Alejandro de los Santos con el dinero que le entregaba José Florencio?

“Se lo entregaba a los ingenieros en calidad de préstamo para que terminaran la obra, el cual era cobrado por una cesión de crédito”, respondió. Cuestionado por la propiedad del dinero prestado, declaró imaginarse que correspondía a las financieras o prestamistas.

Comentó que no participaba en las reuniones entre Florencio y De Los Santos, porque “yo era un subalterno allí”. Reveló que conoció a Alejandro de los Santos en el Ministerio de Educación durante la gestión de Melanio Paredes.

Sostiene que el jefe inmediato de De lo Santos era José Florencio, director técnico de la OISOE.

Con relación a las garantías de los empréstitos, dijo que se hacía un recibo, y luego que se terminaban las obras, el ingeniero iba con ellos, y firmaba una cesión de crédito por el monto que se le entregó.

Admitió que conoció al arquitecto David Rodríguez, quien se suicidó de un disparo en uno de los baños de la OISOE.

Resaltó que Rodríguez fue a la entidad con el imputado Yoel Soriano Fabián para que lo ayudara a terminar la obra, porque los comerciantes alegadamente le cobraban muy caro. Asimismo, que la construcción de la escuela a su cargo “se encontraba en una zona de difícil acceso y estaba desesperado por terminar”. Informó que recibía contribuciones económicas de RD$40,000 y RD$50,000 al mes de manos de De los Santos.

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