Los volátiles políticos dominicanos

SANTO DOMINGO. Brincar de partido o liderazgo político es parte del ADN de la política dominicana. Están los partidos que siempre buscan de una alianza. O los dirigentes que van según sople el viento. Otros que llegado el momento, y a pesar de ser figuras claves de proyectos políticos, los abandonan para partir a la acera de enfrente.

En la política dominicana las declaraciones, inclusive las más personales, no se toman muy a pecho, pues el tiempo eventualmente enseña que fue el calor del momento o una capacidad para el perdón digna de la Madre Teresa.

Es así como el presidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), Federico (Quique) Antún Batlle, llamó a un cambio de gobierno el pasado 24 de enero. Pese a que cinco meses antes, el 15 de agosto de 2015, aseguraba que el Gobierno de Danilo Medina “ha logrado importantes avances institucionales así como la implementación de políticas públicas novedosas que podrían llevarnos a transitar un camino de esperanzas y posibles soluciones a graves problemas que han permanecido por décadas”, según reseña Diario Libre.

El 1 de junio de 2015 el Directorio Presidencial del PRSC, presidido por Quique Antún, aprobó votar a favor de la Ley que convocaba la Asamblea Revisora, que eventualmente permitió la candidatura a la reelección de Danilo Medina, y con ese mismo espíritu, los congresistas reformistas-balagueristas votaron a favor de ella.

Por supuesto, en agosto y junio del año pasado, el PRSC parecía que iba a pactar con el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), pero esas negociaciones fracasaron.

Amable Aristy es un dirigente con una concepción muy personal de las alianzas políticas. Su influencia en la importante provincia La Altagracia, de la cual es representante en el Senado, lo hace apetecible entre los partidos mayoritarios y de bisagra.

Pese a que nadó contra la corriente del PRSC en 2012, y que fuera expulsado, y luego reinstalado por una del Tribunal Superior Electoral (TSE), Amable salió del PRSC en sus propios términos. Gracias a un Partido Liberal Reformista que le entregó la llave y la casa, con cambio de nombre incluido.

Aristy Castro se da el lujo de anunciar el apoyo a la reelección de Danilo Medina, a quien ha definido como un amigo, y almuerza con el expresidente y líder de la oposición, Hipólito Mejía.

Ninguno sorprende más que las duras palabras del exvocero de Hipólito Mejía y vicepresidente del PRM, Héctor Guzmán, contra el candidato a la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, a quien acusó de comportarse “como un niño caprichoso, malcriado y elitista que quiere manejar ese partido como una de sus empresas”, razones por las que consideró que llevará al PRM a la quiebra.

En 2014, Héctor Guzmán auguró que la presidencia de Miguel Vargas Maldonado en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) iba a ir en declive conforme pasara el tiempo. Y en ese orden, acusó a Leonel Fernández y a Vargas Maldonado de haber “secuestrado” el PRD.

Menos de dos años más tarde, Guzmán ha sido recibido con los brazos abiertos y juramentado por Vargas Maldonado, quien además va aliado al PLD, el partido de Gobierno.

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