Dijo que, si fuera presidente, pediría al Congreso aprobar una ley muy específica que implemente un sistema electrónico de verificación de empleo conocido como E-Verify

 

El senador republicano y aspirante a la Presidencia de EEUU Marco Rubio dijo hoy que no será posible aprobar una reforma migratoria de una sola pieza, y aseguró que no está estrictamente “en contra del matrimonio homosexual”, porque la orientación sexual es algo “con lo que la gente nace”.

Rubio, que el pasado lunes anunció su intención de competir por la candidatura republicana a la Casa Blanca en 2016, descartó la posibilidad de firmar, si llega a la presidencia, una ley de reforma migratoria como la que él mismo impulsó en el Senado en 2013, y que fracasó en la Cámara de Representantes.

No podemos hacerlo en una enorme pieza de legislación. Lo sé porque lo he intentado, dijo Rubio en una entrevista en la cadena CBS News.

El senador de origen cubano aseguró que entiende que “hay que lidiar con los 12 millones de seres humanos que están en este país, que llevan aquí más de una década”.

“Pero no estamos preparados para lidiar con ello hasta que, primero, alguien nos pueda demostrar (a los republicanos) que esto no volverá a ocurrir nunca más”, aseguró Rubio.

El senador por Florida dijo que, si fuera presidente, pediría al Congreso “aprobar una ley muy específica” que implemente un sistema electrónico de verificación de empleo conocido como E-Verify, un sistema de registro de las entradas y salidas del país con cada visado y un fortalecimiento de la seguridad en la frontera sur.

Una vez que Estados Unidos modernizara su sistema de inmigración legal para centrarse en los méritos de los extranjeros y no en sus lazos familiares, es cuando Rubio cree que el país estaría preparado para afrontar la cuestión de quienes entran al país ilegalmente.

“Si llevan aquí más de una década, tienen que pasar por un control de sus antecedentes, aprender inglés, pagar impuestos y pagar una multa, y conseguirían un permiso de trabajo”, y eventualmente de residencia, sostuvo Rubio.

“Es un proceso largo, pero es un proceso razonable. Es justo. Pero tiene que ocurrir en ese orden”, subrayó.

Varios grupos que defienden a los inmigrantes reprochan a Rubio que, después de trabajar por la reforma en el Senado, diera marcha atrás y cambiara de opinión en varias ocasiones para contentar al sector más conservador de los republicanos, al que pertenece.

La senadora demócrata Claire McCaskill repitió hoy esa misma crítica, al opinar que Rubio “tomó una posición valiente y basada en sus principios” cuando impulsó el proyecto de reforma migratoria.

“Después, en cuanto la base de su partido empezó a presionarlo por eso, se plegó (a ellos) como una escopeta barata”, agregó McCaskill en declaraciones a la cadena ABC News.

Durante su entrevista de hoy, Rubio también trató de aclarar su posición respecto al matrimonio homosexual.

“No es que esté en contra del matrimonio gay. Yo creo que la definición de la institución del matrimonio debería ser entre un hombre y una mujer”, señaló el senador.

“Los estados siempre han regulado el matrimonio, y si un estado quiere tener una definición diferente, debería haber una petición ante el Congreso estatal y un debate político. Pero no creo que los tribunales deban tomar esa decisión, y no creo que el matrimonio homosexual sea un derecho constitucional”, añadió.

Rubio matizó que, en su opinión, “la preferencia sexual es algo con lo que la gente nace”, y no “una decisión”.

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