image

 

Por estética y por salud, la mayoría de mujeres buscan mantener la piel de su rostro limpia e hidratada con el principal fin de prevenir los signos tempranos del envejecimiento.

Todos los días el cutis absorbe partículas de la contaminación ambiental que, a largo plazo, pueden provocar alteraciones antiestéticas bastante molestas.

La buena noticia es que los daños provocados por el ambiente, la exposición al sol y otros hábitos se pueden revertir, ya que hay algunos ingredientes con propiedades que estimulan la reparación celular de la piel.

Este es el caso de un ingrediente natural como las fresas, frutillas rojas que, además de ser deliciosas, se pueden convertir en tus mejores aliadas de belleza.

Hoy vamos a enseñar a preparar una mascarilla natural de fresas para que consientas tu cutis en casa y logres eliminar esas impurezas que tienen un efecto negativo.

Mascarilla facial de fresas con efecto antienvejecimiento

Las fresas son unas pequeñas frutas con una acción depurativa, ideales para aquellas personas que tienen que lidiar contra los puntos negros, el exceso de grasa en la piel y otros problemas cutáneos comunes que se desarrollan por el exceso de sebo.

Por tener una acción astringente natural, esta mascarilla facial ayuda a regular el pH de la piel y facilita la eliminación de células muertas para rejuvenecer el rostro.

Si utilizas 3 o 4 veces por semana este tratamiento, vas a notar mejoras en la piel en cuestión de días y podrás notar que luce más limpia y libre de imperfecciones.

Ingredientes

4 fresas maduras
3 gotas de limón
1 cucharadita de azúcar (5 g)
1 cucharada de aceite de oliva (25 g)

¿Cómo prepararla?

Lava las fresas y retírales la hoja verde.
Luego, tritúralas con la ayuda de un tenedor, hasta formar un puré espeso.
Añádele las tres gotas de limón, el azúcar y el aceite de oliva y mezcla muy bien hasta obtener una pasta.
Modo de aplicación
Lava muy bien la piel de tu rostro para elimina la suciedad superficial y el maquillaje y, a continuación, aplícate la crema de fresas con suaves masajes circulares.
Deja que la mascarilla actúe durante 20 minutos y enjuaga con agua templada

¿Cuáles son los beneficios de esta mascarilla?

Las fresas aportan a la piel ácido salicílico, vitamina C y E, antioxidantes y compuestos hidratantes que mejoran su apariencia.

Por estas propiedades y las que aportan los demás ingredientes, esta mascarilla aporta los siguientes beneficios:

Remueve las células muertas

poros de la piel

Por su acción exfoliante está recomendada para barrer las células muertas e impurezas que le dan a la piel una apariencia sucia y más vieja. El resultado es mayor suavidad, limpieza y un cutis listo para iniciar su renovación celular.

Blanquea el rostro

Por su alto contenido de ácido salicílico es ideal para eliminar las manchas oscuras de la piel y obtener un tono más uniforme.

Si las manchas por la edad están empezando a alterar tu rostro, utiliza esta mascarilla todos los días, pero sin añadirle azúcar, porque en exceso podría afectar los aceites naturales.

Actúa como tónico natural

Además de aportarle humectación al cutis, las fresas también lo tonifican y previenen la flacidez para evitar la aparición temprana de arrugas.

Combate el acné

El ácido salicílico también podría reducir los brotes de acné, ya que tiene una acción antiinflamatoria y astringente que trata las zonas afectadas.

Protege la piel del sol

Durante años se viene considerando a las fresas como un buen ingrediente natural para proteger la piel del impacto negativo de los rayos solares.

Esto se debe a que sus compuestos antioxidantes podrían reducir los daños que la radiación produce en el ADN de las células, lo que a largo plazo podría ser una causa de cáncer.

Las antocianinas, unos pigmentos que le dan su color rojo característico, podrían reducir los riesgos de cáncer y otras enfermedades inflamatorias y degenerativas de la piel.

Fuente