Milo
SD. Murió ayer el almirante retirado Ramón Emilio (Milo) Jiménez Reyes, militar de dilatada vida pública en los gobiernos de los partidos Revolucionario Dominicano y Reformista Social Cristiano.

Oriundo de Santiago, nació el 10 de diciembre del 1926, hijo del poeta Ramón Emilio Jiménez Reyes, quien fue secretario de Educación durante la tiranía de Rafael Leonidas Trujillo, y la señora Estela Reyes.

Jiménez Reyes ingresó como cadete a la Marina de Guerra en 1949. En el 1965, año de la insurrección cívico militar que buscaba reponer al gobierno de Juan Bosch, era jefe de Estado Mayor de la Marina.

Fue de los principales cuadros militares del gobierno de Joaquín Balaguer de 1966 a 1978, y miembro destacado del grupo que presidía el extinto general Rafael Nivar Seijas, del que formaba parte, además, Juan René Beuchamp Javier, Salvador Lluberes Montás y Octavio Amiama Castillo, entre otros.

Ese sector tenía contradicción con el grupo que presidia el general retirado Enrique Pérez y Pérez, Pimpo de los Santos, entre otros. Unos de los momentos de mayor contradicción en la lucha entre las dos facciones militares fue la disolución de Frente Democrático Anti Terrorista y Anticomunista, mejor conocido como “La Banda Colorá”, que asoló a la oposición, especialmente a las partidos de izquierda.

Jiménez Reyes ocupaba la Secretaría de las Fuerzas Armadas en 1973 cuando llegó al país de manera clandestina el coronel Francisco Alberto Caamaño Deño en compañía de ocho hombres, y encabezaron una guerrilla en la Cordillera Central, que fue diezmada semanas después.

Cuando el coronel Caamaño fue herido y apresado con vida, se le atribuye a Jiménez Reyes, haber llamado a Balaguer, y decirle: “Tenemos al coco mayor”.

Balaguer habría respondido:” No hay cárcel para ese hombre”, lo que decretó la muerte del héroe de la revolución constitucionalista de abril de 1965. La version más socorrida es que fue fusilado, y sus restos quemados y esparcidos en la Cordillera Central desde un helicóptero.

El 9 de mayo de 1974, un día lluvioso, cuando se precipitó a tierra el helicóptero que transportaba al entonces presidente Balaguer, Jiménez Reyes era uno de sus ocupantes, y fue de los que ayudó a sacar al mandatario de los restos de la nave, y quien le pidió un saco para cubrirse. “ Esta lluvia me va a dar gripe”, le dijo Balaguer con toda serenidad.

Jiménez Reyes fue involucrado en el asesinato del periodista Orlando Martínez, por lo cual fue interrogado por la Fiscalía que no le atribuyó cargos. Sin embargo, toda su vida negó haber participado en el crimen.

A pesar de que durante el gobierno de Balaguer fue un destacado cuadro militar, ello no le impidió que en 1978, cuando llegó al poder Antonio Guzmán Fernández, lo ratificó como canciller de la República cargo que ocupó hasta el 1980.

Además, mantuvo buenas relaciones con el extinto líder del Partido Revolucionario Dominicano, José Francisco Peña Gómez. Hipólito Mejía lo designó como presidente del Plan de Renovación vehicular y del Comité Organizador de los XIV Juegos Panamericanos.

Se informó que sus restos serán expuestos mañana en la Funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln.

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