En su rostro se aprecian huellas de tierra o de polvo. No sonríe, aunque en su mirada trastocada, pero serena, queda algo de brillo.

El hombre que lo graba le pregunta si tiene hambre. El niño, que no aparenta más de 6 años, contesta que sí. El camarógrafo prosigue la conversación: “¿Cuántos días hace que no comes?”. El menor responde que dos.Cuando el pequeño expresa su desesperación por un pedazo de pan, que no ha probado “en mucho tiempo” porque su familia no le queda más remedio que comer hierba, al hombre sólo le sale contestar “Allahu Akbar” o Dios es grande.Lo anterior no forma parte de una historia de ficción. El intercambio está contenido en un video que se ha vuelto viral  y que muestra la gravedad del conflicto con  Siria.

Se cree que las imágenes fueron grabadas en la ciudad de Aleppo, aunque se desconoce la identidad de los protagonistas. En un país donde más de la mitad del territorio está en manos del Estado Islámico (ISIS) esta realidad es la de todos los días.

En las últimas semanas, el Ejército del presidente Bachar al Asad ha decaído ante el avance de los rebeldes- de diversa ideología- en varias zonas. Las principales víctimas de estas batallas son menores como los de este video.Datos suministrados por las Naciones Unidas (ONU) el año pasado revelan que más de 150,000 personas  han muerto desde el inicio de la guerra en Siria. Mientras 6.5 millones de personas han sido desplazadas y 2.6 millones habían huido del país, hacia estados vecinos, como Líbano, Jordania y  Turquía. Muchos de éstos son niños.

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